Bar Antonio – Reseña

Dirección: Avenida Coyoacán #151,
Delegación Benito Juárez,
Colonia Del Valle, 03100 Ciudad de México, CDMX
Teléfono: 01 55 5543 0147
Horario: lunes a sábado de 13–0 horas

Lo confieso, Gourmand tuvo la culpa. El video lo subieron el 11 de junio, ¡LAS VIRTUDES QUE NO CONOCÍAS DE LOS TUÉTANOS! Y… MUCHOS LUGARES DÓNDE COMERLOS…  Ese mismo día nos pusimos de acuerdo los amigos para visitarlo

Atravesar Ciudad de México nos tomó una hora entre semana. Lo que proboca un antojo.

El Bar Antonio está ubicado casi al inicio de la Av. Coyoacán, entre Xola y Pedro Romero de Terreros. Llegamos cuando el partido Chile vs. Portugal ya había comenzado. En cualquier lugar que elijieramos sentarnos, teníamos vista directa a una de las dieciséis pantallas gigantes ubicadas por todo el lugar. Se supone que el bufet solo funciona en fín de semana, sin embargo, nos encontramos con la novedad que ahora es de lunes a viernes cuando se da este servicio. Entonces comenzamos botaneando aquí y allá.

Aclaro antes que nada que no soy muy amante de los bufets. 1. Prefiero comer un par de platos que me gusten mucho, que tener un montón que puede no sean totalmente de mi agrado, 2. Prefiero que me sirvan en la mesa lo que yo elijo, en lugar de estarme parando cada vez, 3. La mayoría de los bufet aquí y en china es comida para llenar.

A mi la verdad el bufet del Bar Antonio me pareció simple. No es malo, solo que es prescindible. Quesadillas hechas en el momento (pollo, hongos, chicharrón prensado, etc.), diferentes entradas (me acuerdo de los chiles jalapeños con una pinta nada apetitosa, huevos cocidos rellenos, queso manchego y panela rebanado), tres o cuatro mariscos (coctel de camarones, vuelve a la vida, ceviche de pescado y ostiones roquefeler, una sopa poblana (calabacitas, elote y chile poblano), paella (sin camarón, sin carne, nada más con vegetales y pollo), algunos guisados (picadillo, pollo con alcaparras, pierna con ciruela, dedos de pescado, chicharrón en salsa verde). Varios postres (gelatina de caja sabor limón y uva) flan de caja, arroz con leche, natilla, torrejas, pastel, galletas.

 

El bufet tiene su mérito, buena variedad y el marisco fresco. Solo que nada para recordar, especial o suculento. Cuando mucho los ostiones roquefeler y el pollo en alcaparras, de lo mejor.

Pero como nuestro propósito primordial era probar la cazuela de tuétanos, los pedimos…y no nos defraudaron. La ración es enorme. Comimos tres personas de una sola orden. Nos los sirvieron con tortillas hechas a mano y bien calientes. Cilantro cebolla y chile verde para aderezar cada taco. Valió la pena el viaje por este platillo.

A considerar es que el lugar está lleno de señores de la tercera edad. Supongo que clientes de hace muchos años. Y gracias a las pantallas (si te gusta el futbol) el ambiente del lugar es de lo mejor. Otro punto a favor es que el lugar es amplio, no como en otros bares a los que hemos ido, que a veces están medio amontonado. Aquí no, hay espacio suficiente. Los baños limpios también.

¿Regresaría al Bar Antonio? Probablemente, si se me vuelve a atravesar el antojo de tuétanos, aunque preferiría probar en otro bar.

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