Huevos Encorazados

Huevos Encorazados   Mi hermana Naela y su familia viajaron a Veracruz y nos enviaron un Whatsss para presumirnos su delicioso desayuno: los huevos encorazados. La coraza de tortilla, por supuesto. Es una forma novedosa que puedes acompañarla de pico de gallo, salsa roja o salsa verde. La primera vez que hice los Huevos encorazados, […]

Enchiladas de Camarón Seco

Enchiladas de Camarón Seco acompañadas de Camarones al Mojo

Enchiladas de Camarón Seco, acompañadas de Camarones al Mojo   Tuve la dicha de crecer CASI a la orilla del mar, apenas a cuarenta y cinco minutos de distancia en carro; teníamos a la mano mariscos de Tuxpan, Tecolutla y cazones. Platillos como Huatape de Camarón, Ostiones a la Pimienta, Zaragalla, Mole de Camarones, Arroz […]

Enchiladas

Enchiladas rellenas de huevo, con chorizo por encima

Enchiladas rellenas de huevo, con chorizo por encima   ¡¡¡Ya estoy de regreso!!! Me tomé un periodo de vacaciones por tres semanas, y al respecto tengo mucho que platicarles. Iré bajando poco a poco las reseñas y recetas que traigo de España, Portugal e Irlanda. Pero antes que nada, esta mañana quiero compartirles mi desayuno […]

Huevos Divorciados

Los huevos divorciados es un clásico desayuno mexicano, convenientes para fin de semana, y se trata de un par de huevos fritos cubiertos con salsas de dos colores, divididos por frijoles, queso, plátano, chilaquiles o cualquier cosa que evite que las salsas se revuelvan.

Generalmente lleva salsa verde (hervida o asada) y salsa roja , que puede ser de chile serrano, chipotle o guajillo.

Los huevos rancheros llevan tortilla forzosamente, en cambio estos divorciados pueden o no llevarla. En esta versión pongo una sola tortilla por par de huevos.

Va la receta:

Ingredientes para dos personas:

4 huevos
2 tortillas
2 cucharadas de aceite vegetal
Salsa verde
Salsa roja
Sal y pimienta al gusto

 

Ingredientes para la Salsa Verde:

1 taza de tomatillos (tomate verde de cáscara)
1 chile serrano
cebolla blanca ¼ taza
2 ramas de cilantro, lavado
Sal y pimienta, al gusto

Ingredientes para la Salsa roja:

1 taza de jitomate
1 chile serrano
1 diente de ajo chico
Sal y pimienta al gusto

 

Elaboración

Salsa verde:

En una olla ponga todos los ingredientes, excepto el cilantro. Agregue media taza de agua y deje hervir por veinte minutos a fuego bajo. Licúelos con el cilantro hasta que se integre y quede tersa (si necesita, añada agua en la que se cocinaron, debe de quedar especita). Sazone con sal y pimienta.

Salsa roja:

Igual que la anterior, los ingredientes se ponen a cocinar por quince-veinte minutos. Se licuan y se fríen en una cucharadita de manteca de cerdo. Sazone con sal y pimienta.

 

Para los Huevos:

Si la tortilla no está recién hecha, calienta una sartén y cubra con una capa ligera de aceite en aerosol. Si la tortilla está recién hecha, colócala directamente en el plato.

Calienta un sartén y rocíe aceite en aerosol. Con cuidado fríe un par de huevos a la vez.

Tápalo por un minuto o hasta que sea de tu agrado el cocimiento de la yema (insisto, a mí me encanta tiernita).

Coloca los huevos al centro de la tortilla, entre los dos huevos distribuye queso fresco desmoronado para dividir las salsas, de un lado la roja y del otro la verde.

También podrías poner en lugar del queso, frijoles refritos para dividir las salsas.

Sírvelos de inmediato.

Huevos Rancheros

Huevos Rancheros

Huevos Rancheros   ¿Habrá en este mundo algo más sabroso que el reventar de una yema recién cocinada? Es un placer ver como se cubre de amarillo intenso todo lo que está a su paso. En México tenemos muchas formas de preparar los huevos: Tibios Motuleños Ahogados Estrellados Revueltos A la mexicana Rancheros Divorciados Con […]

Enchiladas de Pipian

Enchiladas de Pipián

Pues si, que caso tiene negarlo. Me ausenté por un rato. Yo creo que todo ha sido producto de la insolación.

A principios de mes viajé al norte de la república, al estado de Coahuila. La temperatura promedio en la ciudad de Torreón es de treinta y seis grados. Donde sea que te pongas, te da el sol de lleno. Son las ocho de la noche y el rey astro no agarra la onda que el día ya se ha acabado, sigue brillando. Disfruté mucho el viaje y la hospitalidad de mi amiga Oralia, los áridos paisajes, la vida cultural plasmada en varios museos, y por supuesto la deliciosa comida del estado. Regreso a la ciudad de México bajo la lluvia y con temperaturas que bajan hasta los catorce grados centígrados. Por supuesto me amodorra el cambio.

Enchiladas de Pipián

Entre que agarro mi paso, que ya terminé mi curso Mujeres y Culinaria en la Historia de México (más adelante subiré un par de entradas alusivas), que ya empezó el segundo módulo del Diplomado de Fotografía, y que me he llevado el susto de mi vida al subirme a la báscula y pagar los impuestos de tanto relax, he tenido que implementar medidas extremas (nutriólogo y gimnasio) que me han bajado (que no quitado) el entusiasmo de mi espacio.

Pero ya estoy de regreso.

Enchiladas de Pipián

Esta semana asistí a la presentación del libro de mi amigo Bernardo Trascender, que lleva el título de Ciertas Cicatrices. Si pueden, échenle un ojo. Es bello. El evento fue en la Librería Rosario Castellanos de FCE que está en la Condesa. Una hermoso lugar. Llegué una hora antes con el propósito de darme una vuelta por los miles de títulos disponibles. Los de cocina son excelentes. Me compré La perversa historia de la comida, de Antonio Garci (ya está en la relación de ensayos a reseñar) y Cocina del encuentro Veracruz, de María Stoopen. Este último me encantó porque de solo hojearlo reviví mi infancia, platillos que dormían el sueño del olvido. Me antojó hacer las enchiladas de pipían que les presento este día. La receta de estas enchiladas ha estado por siempre en la familia (sencilliiiiiiisima).

Va la receta de mis Enchiladas de Pipián

Ingredientes:

6 porciones
125 gramos de semilla de pipián
1 chile serrano verde
Sal al gusto
1 ½ taza de agua
1 cucharadita de manteca de cerdo
12 tortillas

 

Procedimiento

La salsa de las enchiladas es delicada. Antes de comenzar asegúrate de tener listo el acompañante (huevo o pollo deshebrado o camarones) y las bolitas para hacer las tortillas. El comal calentándose.

En una sartén pon a tostar las semillas de pipián y el chile verde (con el cuchillo rebana un poquito la punta del chile, para que no vaya a reventar cuando se esté asando) con la llama bajita para que las semillas no se te salgan del sartén. Esto tardará unos diez minutos.

Muélelas en la licuadora, con el chile asado, sal y agua. La salsa debe de quedar ligera, apenas un poco espesa, para que se adhiera a las tortillas.

Calienta a fuego bajo la manteca y vierte la salsa. Apaga la lumbre. Mueve constantemente la salsa para que no se hagan grumos y quede muy bien integrada. Entonces deja de moverla para evitar que la salsa se corte y ponla al fuego mas bajo, para que no se enfrie.

Comienza a hacer las tortillas, y pásalas por la salsa. Dóblalas por la mitad. Acomódalas en el plato con su acompañante, por un lado.

Esta salsa es muy sencilla pero delicada, espesa rápidamente.

En el libro la ración de chile serrano es de 4 chiles por 250 gramos de pepita. Se me hizo muy picante, le puse la mitad. Estas enchiladas y las de Enchiladas de Nata que hice el mes pasado, me acompañaron toda mi niñez. En realidad el olor y sabor de la semilla de pipián hace todo el trabajo. No necesita ni cebolla ni ajo. Se me ocurre que, si asas una pechuga de pollo y por encima le pones una buena porción de esta salsa, debe de quedar excelente. Aquí en la ciudad de México es relativamente fácil encontrar la semilla de pipián. Mi pollero me ilustró que se le conoce como Pepita.

Espero que disfruten esta receta.

Enchiladas de Pipián

 

 

Scones de Jamón

Scones de Jamón

Scones de Jamón ¿Y que tal si para el día del padre preparamos Scones de Jamón? Además de que son ricos y fáciles de hacer, es una forma diferente para consentir a papá. Un scone es un panecillo individual de forma redonda cortado en triángulos, típico de la cocina del Reino Unido y originario de […]

Huevos Motuleños

Huevos Motuleños   Son pocos los alimentos que no me gustan, los chícharos de lata encabezan la lista. Claro que los naturales son otra cosa. Me gustan los frescos, y los que vienen en bolsa, los congelados. Durante muchos años me negué a probar los Huevos Motuleños, porque no quería pasar el trauma de probar […]