Empacadora Selva Negra

Francisco Javier Mina 7
Col. Del Carmen
04100 México, D.F.
Coyoacán

Dios es grande, porque si yo hubiere conocido este lugar antes de navidad…no se que hubiere sido de mi peso y de mi economía. Todo fue porque le pedí a mi amigo Carlos que me acompañara a Av. Universidad No. 1639 a elegir un mueble, y cuando terminamos, se me ocurre preguntarle ¿quieres que te lleve a alguna parte? Y me sale conque quiere comprar un paté de pollo…en Selva Negra.

Que impresión de tienda. Desde Avenida México alcanzas a ver en la cuchilla de Francisco Javier Mina el pequeño local, con un mini estacionamiento al frente, como para cinco carros. Suficientes espacios porque a pesar de que, dicen las malas lenguas que aqui siempre hay cola, el personal atiende con amabilidad y rapidez, por lo que no te tardas mucho y…neeeeext. Nosotros tuvimos suerte, llegamos a que nos atendieran y atrás de nosotros comenzó la clientela.

La variedad en la tienda es infinita: chorizos, jamón, tocino, salchichas, salami, pathé, lomos, ensaladas de pollo, de papa y cientos de cosas más (el pastel de sangre con lengua se ve espectacular). De una frescura inigualable, ya que allí mismo, en la parte trasera de la empacadora tienen el local donde elaboran los productos alemanes y charcutería, de lo mejor que he probado en CDMX.

Dejé que primero atendieran a mi amigo, engolosinada con todos los productos, no sabes por donde empezar, necesitas guía. Que más hubiere dado asomarme a su página y ver tooooodas las posibilidades. Carlos iba pidiendo de aquí y de allá: pate de pollo, salami, chucrut o col agria (tuvo a bien compartirla conmigo, por cierto) y pastel morrón.

Yo mientras tanto haciendo planes, de inmediato me acordé del delicioso desayuno que dimos en Dublín, donde por primera vez probé la morcilla. Decidí llevar morcilla recta, salchichón de cerveza y un par de salchichas. Seguramente lo más cercano a ese suculento desayuno irlandes que pronto presentaré en el blog.

Y como si fuera poco, a tres pasos de la empacadora encontramos otra delicia más, Delika Gourmet (en el número 5 de Francisco Javier Mina) donde podrás comprar pan recién horneado, baguete, pan negro, con pasas, de centeno, etc. una variedad de chocolates y mazapanes belgas, exquisitos. Si te apetece, hasta tomarte un café.

Valió la pena atravesar la ciudad a Coyoacán…por mi mueble y por tanta delicia.

 

 

 

 


El Cardenal

Si, lo sé. Me he ausenté de más en el Blog. Han sido una serie de eventos desafortunados (…nada original) y acabé finalmente en manos de un excelente ortopedista que agarró el toro por los cuernos y me operó los meniscos de la rodilla derecha. Por ese motivo hoy estoy haciendo un recorrido por todas las series de NETFLIX, con la pierna en alto, tristeando porque extraño entrar a la cocina…sin andadera

Y no obstante que la presente entrada la preparé hace más de un mes, no quiero dejar de publicarla y que se vayan con la idea que en septiembre salí invicta.

El dieciocho de septiembre, un día antes del temblor, fui al centro. Recién me habían quitado la férula, prácticamente salí por una rodillera a la calle de Motolinía. Después caminé pocas cuadras hasta uno de mis restaurantes predilectos, El Cardenal de la calle de Palma. Salí tarde (dieciséis horas) con la intensión de encontrar poca gente.

A pesar de la hora, el primer piso estaba lleno, pero me tocó mesa en una ventana (😊). Con una cerveza Negra Modelo helada en mano me dispuse a leer el menú de temporada: Enchiladas de cuitlacoche, Chiles en Nogada ($290) y nieve de tuna con mezcal…mmm se me hace que las enchiladas son demasiado.

 

Opté mejor por un Caldo de camarón cantinero ($78), ilusamente creí que sería ligero (¡caldo!) Generalmente lo preparan con camarón seco y resulta que aquí lo hacen con camarón coctelero. Muy bien servido, picosito con un caldo espeso y con mucho (en verdad mucho) camarón.

 

 

En cuanto al Chile en Nogada, el rey del mes patrio, en muchas partes lo llevan a la mesa a temperatura ambiente. A mí no me hace mucha gracia. Siempre puntualizo que me lo sirvan MUY CALIENTE (siiiii, porque cuando le ponen la nogada encima -esa si es fría- el platillo pierde calor) No falta quien argumente que se puede cortar la nogada ¿¿¿??? ¿Como creen que va a dar tiempo antes de que yo me lo coma?

Pues bien, de los Chiles en Nogada que he probado, el de El Cardenal es de los mejor: con carne picada, abundante fruta y mucho piñón. Si bien la nogada que le ponen no es mucha, para mi gusto es suficiente. El chile es de tamaño grande.

Y pensando que la nieve de tuna con mezcal era una bolita (😊) se me ocurrió variar (siempre pido el mouse de guanábana…EXCELSO). Me gustó, pero la próxima vez regresaré a mi mouse. El sabor de la tuna era sutil, y el del mezcal, nulo.
Cerré mi comida con broche de oro, un café expreso.

Conozco las cuatro sucursales de El Cardenal, el que más me gusta es el de la calle de Palma que ocupa todo el edificio porfiriano de estilo francés. También por supuesto la zona – centro histórico- con la catedral, el zócalo y el templo mayor a unos pasos.

Con El Cardenal me sucede que repito una y otra vez los platillos que más me encantan. No me importa repetir cada año sus deliciosos Chiles en Nogada.

 


Tortitas de Santa Clara

Dice la leyenda que Las Tortitas de Santa Clara, postre poblano, tiene sus orígenes en la época de la Colonia, cuando se dio el choque de cultura española – mexicana.

Entonces las monjas del convento de Santa Clara hacían milagros elaborando las recetas que trajeron los ibéricos, pero tenían que experimentar utilizando ingredientes locales.

Así nació el dulce de pepita que estas deliciosas galletas llevan por encima.

 

Tuve oportunidad de ver como las elaboraban en Casa Don Juan , donde me contaron que al principio se hacían completamente a mano, pero que con el tiempo han ido cambiando y ahora utilizan moldes.

 

 

El olor que desprende el manjar de pepita de calabaza es sublime, y probar una galletica recién horneada es un placer.

 

Infinidad de dulces que puedes encontrar en el estado de Puebla, pero sin duda mis consentidas son estas Tortitas de Santa Clara.

 


Una vez más…en 19 de septiembre.

Este martes cuando oí la alarma sísmica (juro que sonó casi al mismo tiempo cuando la tierra comenzó a sacudirse) hubo un momento que pensé que era broma.

¿Es posible que la historia se repita exactamente el mismo 19 de septiembre? El zarandeo me trajo de regreso y la realidad me lo confirmó.

Era mi primera salida, llevaba más de dos semanas encerrada por una lesión en una rodilla. Nos habíamos organizado para comer mis amigos Carlos y Verónica. Carlos y yo nos encontramos en el Claustro de Sor Juana, en pleno centro de la ciudad de México y tomamos taxi para vernos con Vero en la Zona Rosa. Estábamos sobre Arcos de Belén cuando el carro comenzó a moverse. Parecía como si manos invisibles lo batieran. Sentimos como poco a poco se deslizaba sobre la acera. En el fondo alcanzamos a escuchar los gritos de los niños de la escuela Dr. Agustín Rivera. Aunque lo que recomiendan siempre es quedarte al interior de los vehículos (por eso de que un cable pudiera caer), aterrados conductores y pasajeros nos salimos. Las personas que iban sobre las banquetas y aquellos que bajaban de edificios o salían de los comercios, todos invadimos los carriles vehiculares, para ya no abandonarlos. Entre los gritos de los chiquillos de la escuela que tropezaban en las escaleras mientras los desalojaban y el retumbar de la alarma sísmica, no alcanzabas a pensar con claridad. Carlos y yo nos tomamos de las manos para sostenernos de pie.

Poco a poco el suelo dejó de moverse, no así nosotros, que por la adrenalina continuamos temblando.

Una cuadra más adelante salía polvo, no quisimos averiguar el origen, comenzamos a callejonear para encontrar Paseo de la Reforma. Los carros estacionados, las personas caminando a media calle, muchos sencillamente parados, tratando de recuperar fuerzas. Celular en mano tratábamos de comunicarnos con familiares en vano, las líneas telefónicas estaban saturadas, solo salían llamadas vía WhatsApp.

¿De cuánto fue? ¿de 8? ¿Puebla fue el epicentro? Alcanzábamos a oír la plática de los que permanecían cerca de sus unidades con la radio a todo volumen.

A nuestro paso trozos de las fachadas de los edificios y vidrios rotos.

Nadie quería caminar por las banquetas por temor a que te cayera algo encima, a que se derrumbara un inmueble. En una esquina un Audi color blanco, con el semáforo en verde (de los pocos que funcionaban) no avanzaba, sus tripulantes abrazados lloraban. Nadie pitaba claxon, todos respetaban el trauma y el dolor ajeno.

La glorieta del Ángel de la Independencia, cual si acabara de ganar México en el futbol contra algún equipo extranjero, estaba al tope; pero los rostros no eran de regocijo, muchos casi transparentes. Quisimos bajar por Río Tíber para alcanzar el circuito interior y nos cortaron el paso. Fuga de gas, señalaron. “¡No prendan cigarrillos!” gritaban por todos lados. Tuvimos que rodear pasando frente al Hotel María Isabel Sheraton. Trabajadores apresuradamente levantaban los trozos de la fachada y de cristales que cubrían todo el frente del Hotel. Tomamos Río Danubio, por un costado de la embajada americana. En ningún momento disminuimos el ritmo, a pesar de que en total caminamos más de siete kilómetros.

Atravesar la colonia Cuauhtémoc no fue menos impresionante, la cantidad de inmuebles dañados, algunos evidentemente pérdida total, se multiplicaban a nuestro paso, viejos y nuevos edificios por igual. Entramos a Covarrubias por Francisco Lorenzana, y el señor Humberto, vigilante de nuestro edificio, con las manos metidas en los pantalones, se recargaba en el portón mientras veía pasar infinidad de carros y ambulancias que no pararían ni en la madrugada. Estamos de pie, pero sin luz, me dijo cuando nos acercamos.

Carlos y yo nos despedimos, a él le tocaba caminar por un rato más hasta su departamento en Marina Nacional, donde se encontraría con Verónica.

Junté fuerzas y comencé con el ascenso de los cinco pisos hasta mí departamento, sosteniéndome de las paredes. Apenas entré, Cuquita, la señora que me ayuda con la limpieza, y yo nos abrazamos en silencio. Apenas esa mañana platicamos de temblores. Yo no podía participar en el simulacro por la lesión de mi rodilla y ahora las circunstancias me habían obligado a caminar kilómetros y subir cinco pisos de escaleras.

Yo no me perdonaba haberla dejado sola. No imaginé la experiencia que tendría en mi departamento, cuando las persianas se azotaban con furia contra los cristales y muchos de mis adornos se venían abajo.

México ya estaba recién golpeado (Oaxaca y Chiapas) con el temblor del 7 de septiembre. Este (19 de septiembre) nos agarró desprevenidos. Así son los temblores. Cientos de afectados en los estados de Morelos, Puebla, Guerrero, Estado de México y Ciudad de México. Dicen en las noticias que, comparado con el temblor del 1985, este apenas causo un 10% de la destrucción del anterior. Igual tiene al país conmocionado.

Por segunda ocasión un temblor ha sacado a flote la otra cara del mexicano, la de solidaridad, apoyo, empuje, dedicación. La juventud está desatada, participa entusiasta en la remoción de escombros, en la alimentación de desplazados, brigadistas, doctores y enfermeras. Me ha tocado ver lo mismo en farmacias que en supermercados, a personas formadas comprando a granel para salir a donar. Cada uno acorde a sus posibilidades, pero todos quieren cooperar. Y no queda allí, cientos han ofrecido sus casas, sus instalaciones, sus mercancías para apoyar a los que han perdido todo. Se respira tristeza, pero también esperanza.

Después de quedarme encerrada en mi departamento sin luz, sin agua, sin línea telefónica, sin señal, sin pila de celular, sin posibilidad de subir y bajar del quinto piso por la escalera (sigo lesionada) decidí viajar a casa de mi madre.

Puebla no canta mal las rancheras, 45 personas perdieron la vida, e infinidad perdieron sus casas. Amén de la cantidad de monumentos e iglesias dañadas (increíble que duraron cien o doscientos años y este temblor las vino a cuartear). Igual estoy en casa. Nunca como ahora el abrazo de mi madre me dio tanta tranquilidad

La semana entrante regresaré a mis recetas, porque al día de hoy no tenemos cabeza para ello.

Solo tenemos cabeza para ayudar. Les dejo las ligas

Dona con Diego Luna y Gael García¡¡¡

Como Apoyar

#LoveArmyMexico

Cruz Roja Alemana 1

Cruz Roja Alemana 2 

Huerto Roma Verde

Amazon – Cruz Roja Mexicana

Para donar Ropa en CDMX

 

donde podrán consultar el método que mejor les acomode para dar la mano.

 

Verdaderamente nos hace falta. Tenemos que ayudar a todos aquellos que empezarán el mes de octubre con una mano adelante y otra atrás

Un abrazo afectuoso

La fotografía de los chicos ayudando bajo la lluvia es de Alejandro Velázquez y la tomé del periódico Reforma

 


Reseña

Nos vemos en París

Autor: Deborah McKinlay
Editorial: Planeta
Páginas: 210 páginas
Precio: $55 (Kindle) $198 Librería Gandhi y $55 (solo Kindle) Amazon
ISBN: 978-607-07-2378-0

 

Sinopsis:

Cuando la ávida lectora de novelas, Eve Petworth, de Gran Bretaña, le escribe al exitoso autor estadounidense, Jackson Cooper, para alabar uno de sus libros, ambos inician una amistad basada en la correspondencia, su gusto por la comida y la cultura y, sobre todo, en el escape que esto representa a sus rutinarias vidas: Jack, siempre insatisfecho, cuenta con un grupo de extravagantes amigos y con una cambiante ronda de admiradoras en su vida amorosa; Eve, quien vivió a la sombra de su difícil madre, está enfrascada en una lucha por superar sus miedos y la tensión que ahora experimenta con su propia hija.

A medida que florece la relación, cada uno le ofrece al otro consejos sabios y cada vez más afectuosos a través de los velos de la anonimidad parcial, empiezan a confrontar sus problemas y a planear un encuentro de celebración en París.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Me lo recomendó mi amiga Yes. Muy ad hoc a sus 20 años.

 

Mi opinión (Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Muy bueno.

Esta es una novela de melodrama que conforme se acerca el desenlace, los ánimos se apaciguan. No acaba como las clásicas (¡no voy a contar el final! ) y a lo largo de la trama, está llena de alusiones a la comida Inglesa–Americana-Francesa, comida sencilla.
Se trata de una mujer quien padeció abuso emocional por parte de su madre, con poca confianza en ella misma, que parece ponerse de pechito para repetir patrones ahora con su única hija, en el rol de la mala. De un hombre que está saliendo de un fallido matrimonio, involucrándose en relaciones que no prometen mucho.
Y la relación que tienen (ella americana, el Inglés) que inicia y continúa por correo (el de papel que se le pone timbres)

Entretenida. Me gustó. Y más la agradable sorpresa de las últimas hojas (recetas que no he experimentado).

 

Para recordar:

Es extraño lo poderoso e ilógico que es el concepto de identidad. Escribir es parte de quien soy y aunque no tengo que hacerlo, si no lo hago siento que falta alguna parte de mí. He tratado de llenar esa parte con otras cosas, una de las cuales es la cocina y la otra se refiere a las mujeres. La cocina ayuda, las mujeres no; por lo menos no aquellas con las que me he involucrado. Pero después de todo, ¿qué tipo de mujer querría a un tipo al que le falta una parte? Un componente esencial. Además, estoy engordando. La comida necesita producirse y consumirse en un ambiente de comodidad y alegría…de lo contrario se convierte en grasa.
Dos buenos e inteligentes amigos que han logrado manejar sus vidas bastante bien me han dicho últimamente que necesito poner orden a mi vida. Me pregunto si contigo se juntarán los tres strikes.
Tuyo en problemas,
Jack

De la Autora, Deborah McKinlay

Ha escrito media docena de libros de no ficción en el Reino Unido y sus obras han tenido éxito en diferentes países. Su trabajo ha aparecido en las revistas British Vogue, Cosmopolitan y Esquire. En español solo tiene “Nos vemos en Paris”


Sabor a Chocolate

Autor: José Carlos Carmona
Editorial: DeBolsillo
Páginas: 100
Precio: $99 Librería Gandhi y $125.10 en Amazon
Lo encontré en pdf
ISBN: 978-607-313-619-8

 

Sinopsis:

Hace más de sesenta años, Adrian Troadec vio a una chica salir de una clase de música. Dos guerras mundiales después, aún funciona la fábrica de chocolate que abrió para conquistarla.

Entre dos continentes, partidas de ajedrez y notas de violín, Sabor a chocolate es una sinfonía incompleta de amor y sueños. Una novela tan intensa y adictiva como el mejor chocolate.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Por los chocolates.  Adrian Troadec hará todo lo que esté en sus manos para enamorar a Alma, incluso poner la primera tienda de chocolates en Suiza, porque a ella le encantan. Una historia de amor que vale la pena leer.

 

Mi opinión

Excelente: Concluyo que soy una enamorada empedernida. Este libro me encantó. Tiene todo lo necesario: una hermosa historia, llena de añoranzas, soledad, melancolía, dulzura y amor. No obstante, acaba y falta algo. Te queda un vacío estomacal, no termina como debe, pero igual sabes que no pudo ser mejor.
Adrián Troadec se enamora de Alma Trapolyi. Hace todo lo posible para cortejarla, incluso hacer chocolates que ella adora, pero Alma tiene sus ojos puestos en otra persona. Se casa, se va a vivir lejos y deja a Adrián haciendo chocolates. Pasan muchos años, un par de guerras, parejas que vienen y van, frustraciones…Todo esto en cien hojas.
Mi prima Chaly lo describió como un delicioso y breve chocolate. Muy recomendable

 

Algo para recordar

Alma Trapolyi, tal como calculó Adrian Troadec, descubrió el establecimiento de los Petit Chocolat Troadec tras un concierto cuando se dirigía con apremio a la panadería de siempre. Alma Troadec vio el escaparate adornado con plantas de hojas verdes y bandejas plateadas que mostraban las pequeñas piezas desnudas de aquella especie de caramelos de chocolate. Su sola contemplación la empujó a entrar.
Cuando vio a Adrian Troadec tras el mostrador sonrió abiertamente. Los ojos de Adrian se iluminaron, ella sonhreía, la gran trampa había funcionado. Alma Trapolyi habló con el desinhibidamente, con alegría, sin tensiones ni complejo alguno, sin recuerdo de persecuciones pasadas. Adrian Troadec entonces comenzó a darse cuenta de que Alma Trapolyi lo trataba como un amigo más, como un compañero.
Y esa revelación lo hundió.
Alma Trapolyi le habló -pensó- como habla una mujer que ya es de otro.

 

Del Autor, José Carlos Carmona Sarmiento

(Málaga, 11 de julio de 1963). Residente en Sevilla desde 1995, es actualmente Profesor Titular de la Universidad de Sevilla. Su característica principal es la multidisciplinariedad de su trabajo, que se despliega en torno a la Música Clásica, la Literatura, la Filosofía, las Artes Escénicas y la Política.

Es el autor de la novela Sabor a chocolate, con la que obtuvo el Premio de Novela en el XIII Certamen Literario Universidad de Sevilla en colaboración con Alfaguara (Punto de lectura), que contaba con un jurado presidido por el escritor Arturo Pérez-Reverte. Esta novela es la primera parte de una trilogía estilística continuada por la novela Sabor a canela, que será concluida con “Sabor a fresas”. En ellas trata la vida de músicos anónimos: una intérprete, una directora de orquesta y un compositor. La Editorial Planeta publicó, además, la novela Martino y Martina (2012). En libro electrónico de Amazon.com aparecen sus títulos anteriores: Cuentos para después de hacer el amor, El arte perdido de la conversación, El hipócrita perfecto, Miradas vagabundas, Pararse a pensar, etc.
Es también creador del Máster en Creación Literaria de la Universidad de Sevilla, director del Taller de Creación Literaria de la Universidad de Sevilla desde 1998, y colaborador habitual del programa de radio El Público de Canal Sur Radio. Y ha sido Secretario General de la Unión de Actores e Intérpretes de Andalucía de 2003 a 2015.

 

Obras publicadas

Martino y Martina. Novela. Editorial Planeta (2012).
Sabor a canela. Novela. Editorial Planeta (2010).
Sabor a chocolate. Novela. Editorial Punto de Lectura (Alfaguara) (2008); Editorial Debolsillo (Penguin Random House) (2016). (Y AMAZON. Libro electrónico. 2011).
El arte perdido de la conversación. Relatos. (2006).
Cuentos para después de hacer el amor. Relatos. (2003).
Pararse a pensar –13 relatos-. (1999).
El Candidato. Crónica. 2013.
El año del martillo. Novela. 2013.
El hipócrita perfecto. Novela. 2013.

 


Larousse de la Cocina Mexicana

Autor: Alicia Gironella De’Angeli
Editorial: Larousse
Lugar y Año de la publicación: México 2010
Páginas: 464
Precio: $ 416.24 pasta dura Amazon, $359 en Gandhi (agotado por el momento)
ISBN: 978-970-22-2078-7

 

Sinopsis:

La obra de referencia más completa sobre la cocina mexicana, autoría de “La pareja gastronómica de México: Alicia Gironella y Giorgio D’Angeli. Incluye más de 500 recetas de platillos, bebidas, panes, postres, dulces y salsas, explicadas detalladamente para elaborarlas en su casa o restaurante. Más de 700 fotografías sirven como guía para conseguir el mejor resultado. Para facilitar la consulta el libro se divide en tres secciones: Textos de expertos que ofrecen un panorama de la cocina mexicana; Recetas, divididas en nueve secciones, y Glosario de términos y técnicas culinarios. Contiene cuadros comparativos de varias preparaciones que permiten entender las diferencias y semejanzas, así como tablas de equivalencias para que el lector adecue con exactitud las cantidades de los ingredientes de las recetas y las prepare de manera individual, entre amigos y familia, o para un establecimiento profesional de alimentos y bebidas..

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Les había contado que tengo mi colección de novelas y ensayos que tienen como protagonista la cocina, la comida…o por lo menos tienen un papel importante. Bueno pues también tengo colección de Recetarios de Cocina. El libro que presento ahora, incluso lo compré dos veces (cada nueva edición, cambia la portada, por eso la confusión). La cuestión es que, a pesar de que tiene ya algunos años que lo tengo conmigo, hasta ahora experimenté con él. La sección de moles es estupenda, y la primera receta que probé (y que seguro será mi próxima entrada) fue el Mole Verde del Distrito Federal. ¡Una delicia! Y novedoso para mi paladar, acostumbrado al pipián Veracruzano. Bueno cualquiera de los moles que elijan de este libro, es una garantía que saldrá bien, eso dice mi maestra de Sabores del Mundo, Flavia Morán Pozzi, quien nos recomendó este libro cuando iniciamos el módulo MEXICO.

Mi opinión:

Es un excelente libro que maneja cuadros comparativos de platillos con similar procedimiento, por ejemplo, arroces mexicanos. En una hoja vienen TODOS.
Novedoso y práctico.
Hasta ahora, receta mexicana que se me ocurre, está aquí. Muy completos los platillos de toda la república mexicana.
Este libro debería de ser una constante en la biblioteca de todo mexicano…o de toda persona a la que le gusta la cocina mexicana.

 

Del Autor, Alicia Gironella De’Angeli:

Reconocida chef mexicana, conocedora de las raíces gastronómicas de su país como ávida investigadora y autora de libros como el Larousse de la Cocina Mexicana, premiado internacionalmente como el mejor en su género, además de ser delegada para México del movimiento eco-gastronómico Slow Food Internacional. En su labor de enseñanza ha contagiado a nuevas generaciones esa pasión de culto a la técnica y al sabor de una culinaria exquisita, surgida de la virtuosa fusión prehispánica-europea, de cuyo alumbramiento surge la cocina mexicana, una de las más ricas del mundo. Columnista en la sección gastronómica Menú del periódico El Universal y en La Lupa de la Gula. Es parte de la Academia Culinaria de Francia, que la distinguió con medalla de oro por su labor en pro de la cocina. Primera mujer miembro honorario del Club de Chefs des Chefs y Miembro del Club Vatel México.
Desde 1993 Alicia dirige El Tajín en Coyoacán con un menú de alta cocina mexicana, basado en investigación y experimentación con ingredientes de temporada.
Iniciadora de importantes eventos gastronómicos como el Festival del Centro Histórico de la ciudad de México y el Congreso sobre Patrimonio Gastronómico y Turismo Cultural de Puebla.

Autor Otras Obras:

Cocina Mexicana para el Mundo: Saberes y sabores – 2002
Larousse de la cocina mexicana – 2006
Mexico (Cocinas Del Mundo / World Cooking) – 2005
Gran Libro de la Cocina Mexicana – 1988
Epazote y molcajete: productos y técnicas de la cocina Mexicana – 1993
Mexique – 2005

 


El Festín de John Saturnall

Autor: Lawrence Norfolk
Editorial: Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores
Páginas: 498
Precio: $368 Librería Gandhi y $441 en Amazon
ISBN: 978-84-15472-57-5

 

Sinopsis:

La historia comienza en un pequeño pueblo de Inglaterra del siglo XVII llamado Buckland, donde viven John Sandall y su madre Susan. Ella cura con remedios caseros, hierbas, pero comienza a correrse la voz de que es bruja, por lo que son expulsados del pueblo y huyen al bosque. En su destierro la madre enseña a John un libro de recetas que lleva guardando su familia durante generaciones en el que se explica cómo preparar El Festín, que fue el menú que tomaban Adán y Eva en el Paraíso. Después de que su madre muere en el bosque, John llega al castillo de sir William Freemantle y comenzará a trabajar (empieza desde abajo, fregando platos y cortando verduras, hasta que se convierte en el jefe de cocineros). Allí conoce y se enamora de Lady Lucretia, la hija del noble, que ha decidido empezar una huelga de hambre.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Por la comida inglesa (en los siglos XVI y XVII, la cocina inglesa era la mejor de Europa, hasta la francesa la copió), las recetas descritas en el libro son fastuosas, imposibles de reproducir. ¿Un ejemplo? el jarabe tardaba tres días en hacerse y utilizaba como base azúcar y… ¡una pata de cerdo!

 

Mi opinión

(Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Me gustó – pudo ser mejor:

Me parece que ésta es una muy buena novela histórica, que nos da a conocer como se movía el mundo de los nobles y la plebe. Además nos da una probada de la cocina inglesa de la época. Empieza muy lento, tirando a aburrido, pero cuando John llega como pinche y conoce a Lucrecia, mejora la cosa.

 

Del Autor, Lawrence Norfolk

Novelista británico, nace en 1963. Estudió inglés, ejerce como profesor y escritor para diferentes diarios y revistas.
Norfolk ha publicado cuatro novelas:
(1991) El Diccionario de Lemprière’s
(1996) El Rinoceronte del Papa
(2000) En figura de jabalí
(2012) El festín de John Saturnall

 

 

 

 

 

Recuerda visitar la relación de libros reseñados o por reseñar, encontrarás varios, donde el protagonista es la comida…o por lo menos lleva un papel principal. AQUÍ

 

 


Mini nota para el mejor pan de la ciudad, Panaderías Da Silva

Sucursales

POLANCO
1. Oscar Wilde 12, Polanco

2. Prado Norte 349, Col. Lomas de Chapultepec

SANTA FE
3. Plaza Zéntrika, Lateral Autopista México-Toluca 1235

INTERLOMAS
4. Fresco en Jesús del Monte, Av. Jesús del Monte 271, Huixquilucan

CONDESA
5. Michoacán 134, Col. Condesa

 

Una nota para decirles que vale la pena probarlo, el mejor pan de México, el de las Panaderías Da Silva.  😊 Conozco las sucursales de Polanco y de Condesa, y las amo.

La de Polanco me queda camino a mi estilista, donde se me ha hecho un hábito, cuando voy a cortarme el cabello, pasar a comprar un delicioso pan Da Silva (brioche musseline con frangipan (crema de almendras) y almendra fileteada), mi consentido, e írmelo a comer acompañado del delicioso café que me invitan en el Salon Eddi Dichiarra,  mientras espero mi turno.

Los panes salados son una delicia, y en el local te los ofrecen en una sola pieza o la posibilidad de llevártelo en rebanadas. En cada vuelta me llevo un Da Silva y un pan salado diferente. Son tantos, que no he logrado probarlos todos.

 

Este viernes tuve la oportunidad de ver al chef Da Silva en plena acción, dando instrucciones al personal de la panadería en la sucursal de Oscar Wild. Es un hombre gentil y siempre sonriente, dispuesto a posar con la clientela.

Échenle un vistazo a su página y por supuesto, visiten cualquiera de sus sucursales, es garantía de que disfrutarán maravillosa panadería artesanal

 

 

PAN DULCE

Croissant, Croissant con almendras, Chocolatín, Moño, Crona (mitad croissant-mitad dona, crema mousseline), Ocho, Concha (blanca y chocolate), MI PREFERIIIIIDO: Da Silva (brioche musseline con frangipan (crema de almendras) y almendra fileteada), Pan de uva (brioche hojaldrado con crema pastelera y pasitas), Pan de canela (brioche hojaldrado con crema de almendra a la canela), Orejas (hojaldre), Bisquet (masa de bisquet), Garibaldi (batido de harina de trigo)y Pan de plátano (batido con harina 100% integral)

 

PAN SALADO

Baguettes, Ciabattas, Birote, Pan de payés, Pan con ajo, Pan de arándano y avellana, Bastón de arándano y avellana, Pan de centeno francés, Pan de centeno alemán, Miche (integral y trigo), Pan de Espelta (con harina de trigo antiguo), Pan de campiña (trigo y centeno), Pan rústico (trigo y extracto de malta), Pan de cereales con 5 semillas (trigo, ajonjolí blanco y negro, linaza, mijo blanco y rojo), Pan de semilla de girasol (trigo y centeno), Pan de centeno pasas y nueces (trigo y centeno), Pan de espinaca (trigo), Pan multicereales (trigo, trigo integral, avena y centeno), Telera, Pan con extracto de malta (trigo), Pan con trigo integral (trigo y harina integral), Pan victoriano (pan de caja blanco p/sándwiches), Pan integral (pan de caja trigo integral p/ sándwiches), Pan vienes (brioche en barra), Pan de aceituna verde (trigo) al 70% de humedad, Bretzel, Bagel (pochados en agua con miel) y
Croutones por kg.


Veracruz cocina de encuentro

Autor: María Stoopen
Editorial: Everest
Lugar y Año de la publicación: España 2010
Páginas: 231
Precio: Amazon $531, Librerías El Sótano $472, Gandhi $443
ISBN: 9788444101880

Sinopsis:

En Veracruz la cocina es entre las artes populares, una de las más sobresalientes. Cultivada con placer y esmero, ha alcanzado altos niveles de excelencia. Cocina de múltiples recursos, acude a las raíces indígenas y española principalmente, para afirmar su propia singularidad a la vez que para condensar esas tradiciones..
¿Por qué en El lugar de Beatriz?
Se me ocurrió sumergirme en las imágenes de las recetas que me transportaron a mi niñez: enchiladas de pipián, bocoles, tamales de camarón, ostiones a la pimienta y zacahuil, entre otras.

Mi opinión:

Tiene varios puntos buenos a considerar.
a) Un EXCELENTE trabajo de investigación del estado de Veracruz,
b) abarca la comida de muchas ciudades (está dividido en cinco zonas),
c) Las fotografías muy bellas,
d) Las recetas se me hacen aceptables (la primera, enchiladas de pipián)

 

Del Autor, María Stoopen:

 

Nació en la ciudad de México, el 12 de septiembre de 1940. Ensayista. Estudió lengua y literaturas hispánicas en la UNAM, la maestría en desarrollo humano en la UIA y el doctorado en literatura española en la UNAM. Ha sido profesora de español y de literatura en distintos niveles educativos y catedrática en la FFyL de la UNAM. Becaria de INBA/FONAPAS, en ensayo, 1979 y 1980. Autora de numerosos ensayos literarios y colaboradora en publicaciones nacionales e internacionales. También ha incursionado en el tema de la cocina mexicana. Premio Nacional de Ensayo Literario José Revueltas, INBA, 1982, por La muerte de Artemio Cruz, una novela de denuncia y traición.

 

 

Otras Obras (en español):

– La cocina Veracruzana, 1992
– La cocina mexicana: especialidades regionales, 2008
– Los espacios de la cocina mexicana
– Los autores, el texto, los lectores en el Quijote de 1605, 2002
– Cocina Yucateca: Fusión de culturas e ingredientes, 2008
– Cocina y cultura, 2013
– Veracruz: la cocina del encuentro, 2009
– Horizonte cultural del Quijote, 2010
– La muerte de Artemio Cruz: una novela de denuncia y traición, 1982