Novelas y ensayos

Mónica Lavín

Material de Lectura, de Mónica Lavín

Pues bien, no en todos los títulos que me recomiendan la comida lleva papel protagónico. A lo largo de los cinco cuentos de este mini volumen de Mónica Lavín, por un detalle o por un recuerdo, la comida sale a flote.

Batallé para encontrarlo, caminé mucho. En una mini librería de la UNAM en el pasaje Zócalo -Pino Suarez finalmente lo hallé. En una noche de insomnio me lo leí, es muy cortito.

 

Material de Lectura

Autor: Mónica Lavín
Páginas: 50
Precio: $25
ISBN: 978-607-02-4650-0

 

Sinopsis:

Se trata de cinco cuentos contemporáneos, cuentos cortos, muy bien narrados por la escritora mexicana Mónica Lavín. Mi primer encuentro con ella. Cumplen con el requisito de los alimentos, la comida, las bebidas o las especies, pero éstas llevan un rol secundario.

¿Porqué en El Lugar de Beatriz?

Recomendación de mi maestra Patricia López, del curso Mujeres y Culinaria en la historia de México.

 

Mi opinión:

(Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Me parece que es Muy bueno. Lavín es una excelente narradora, que te va introduciendo a las historias suavemente, y de repente te da un vuelco el corazón. La historia se queda suspendida y tu te cachas pensando en lo que sigue, en lo que no escribió.

 

Algo para recordar

INICIALES
Sé pocas cosas, es verdad. Vienen dos personas que dicen que son mis hijos y veo su rostro apesadumbrado cuando no emito palabra alguna. Papá, son Hilda, insiste una señora que pasa los cincuenta y que tiene el pelo color cobre. Y saca unas fotos de la cartera y me presenta a mis nietos: Rodrigo y Azucena. Y yo asiento, nada más por barrerle el pesar a esa mujer que se atribuye mi paternidad. No sé si creerle y en todo caso si lo hiciera, sería solo eso. Buena voluntad y pasajera. Porque no tengo nada que contarle de su infancia, de su adolescencia que seguramente nos costó quebraderos de cabeza a su madre y a mí, y todavía mas la de su hermano Hilario que viste traje y solo tiene la hora de la comida para ponerse junto a mi cama y platicarme de cuando lo llevaba a jugar futbol. Que ideas tienen algunas personas de nombrar a sus hijos Hilda e Hilario, con H los dos. Podría haberme llamado Hugo o Héctor, o su madre Helena. Muy romanos y con ganas de conservar la H. Pero si de algo puedo estar seguro es que mi nombre no comienza con H. Se que soy muy meticuloso porque llevo puesta una camisa con un monograma, bordado en el bolsillo: CLM. Esas iniciales algo dicen de mí, no sólo reflejan mi nombre sino mi manía por tenerme bordado, por identificar mis prendas. Una camisa amarillo claro, de buena clase. Cuando me ayudan a desvestir en la noche les pido me lean la etiqueta y me entero que las hace un sastre, un tal Leopoldo Guerra.
Soy Carlos Lira Morales y tengo una camisa amarilla con mis iniciales, soy un maniático de la hechura y la identificación. Soy abogado. Los abogados hacen esa clase de cosas. Y mi mujer se fugó con mi socio, mucho más simpático que yo. El licenciado Ortuño aprovechó un asunto que había que resolver en Alemania y que me tocaba a mi para llamarla y mandarle flores, invitarla a cenar, desplegar sus encantos y pedirle que se mudara con él, para siempre. Para que yo regresara y la casa estuviera desatendida y nada de sus perfumes en el clóset ni en los cajones de la cómoda, ni en el baño. Y menos las joyas ni la ropa. Por eso debe ser que mis hijos no la mencionan. Le han retirado el habla, es la culpable de que yo esté aquí atendido por enfermeras. Y sin memoria.

– . –

A Hilda la acompaña un joven que me dice abuelo. ¿Cómo fue el momento en que me volví además de padre, abuelo? Me traen un espejo para que me mire en él y luego vea al nieto. Cómo nos parecemos, murmura Hilda emocionada. El joven displicente como yo, me da un abrazo a fuerzas y le digo mucho gusto, joven, pero la señora de pelo cobrizo dice que cómo es posible, si nos veíamos cada domingo. El supuesto nieto mira el reloj, está incómodo. Le digo que se vaya, que no le haga caso a esa señora que no conozco. El muchacho me dice adiós abuelo, por complacer a la señora visiblemente descompuesta, y se va. Papá, me mira seria, dicen los doctores que te han cambiado el medicamento y que tienes una rutina de ejercicios de concentración. Yo me paso las manos por el bordado del bolsillo. La camisa es azul cielo y tiene unas iniciales: CLM. ¿Acaso es usted Hilda Logroño?, le digo a la señora que está allí. Porque yo soy Celso Logroño Méndez. ¿Papá, por favor, de dónde sacas eso? Me quedo la historia para no desilusionarla y que tenga que ir a buscar otro padre en los pasillos de este lugar. Guardo para mi que heredé los hoteles de Tlalpan que mi padre echó a andar. Que los he administrado desde que cumplí los veinte años y que he visto cosas buenas y terribles pasar en sus habitaciones. Pero que he hecho dinero y que he podido viajar a Galicia una vez al año y con toda la familia, que por supuesto no la incluye a ella ni al joven que se acaba de marchar. Me entra nostalgia de ribeiro y de chorizo. Le pido que me lleve al comedor aunque todavía no tengo hambre. Allí no puede entrar ella y yo ya quiero que se vaya.

– . –

Hilda e Hilario han venido juntos esta mañana. Se presentan y dicen que es domingo. Y se ponen a contar cómo me quedaba la paella en el jardín de la casa de Cuernavaca, y cómo se había puesto su primera borrachera Hilario y había vomitado frente a los invitados, sobre la azalea y que su madre escandalizada lo mandó a la habitación. Pero que yo en lugar de reprender al chico y solidarizarme con mi mujer, me reí y me reí y le traje un café y la que se marchó ofendida fue la madre de los dos. ¿Cómo está?, me atrevo a preguntarles por seguirles la corriente. No quiero que la pasen mal pues me gusta que piensen que yo era ese que sabía del punto del arroz y que las butifarras había que comprarlas en el puesto segundo del mercado de San Juan, como me cuentan. Pero se quedan mudos, Hilario me da un apretón de manos. No me atrevo a preguntar más. Cuando se van respiro aliviado de poder ser César Luis Macías y no ocuparme de paellas ni de hijos y nietos sino de llevar las cuentas de la empresa. De tener mi empleo correcto y mi departamento en la colonia Cuauhtémoc, de haberme enamorado de la contadora adjunta y que me tenga mis camisas planchadas, limpias, que huela tan bien cuando duerme a mi lado y me alborote por las mañanas con su cuerpo de hembra, redondito, de pantorrillas carnosas. Me sorprende una erección que disimulo con la cobija que me envuelve las piernas. Estas pobres personas que me visitan creen que sufro la ausencia de la mujer que tuve. No conocen los verdaderos arrebatos de César Luis.

– . –

Hoy le he pedido a la señora cobriza que se vaya. Me dijo con voz de quien le habla a un pequeño que si me tomé las medicinas, que si he dormido bien, papá voy a llamar al doctor, te veo muy alterado y yo le he dicho que no soy su papá, que me deje en paz, que no la conozco. Y muy serena, como si no le importara mi irritación, ha encendido un aparato de donde sale una melodía, y me ha mirado expectante. Tu favorita, papá. Nunca he oído esa canción y estoy cansado de tener que estar frente a una desconocida. Váyase, señora, le digo. Márchese. Lanzo al piso el aparato minúsculo y cuando ella sale a buscar a una enfermera según dice, descubro la causa de mi malestar al llevarme la mano al bolsillo y no tropezarme con el relieve del bordado. Hoy no llevo camisa de iniciales. Abro ansioso el closet donde cuelga mi ropa y descubro que no están allí como siempre. Me tumbo en la cama. Me quedo mirando al techo. Seguramente me duermo.

– . –

Hoy vino un hombre, dice que se llama Hilario. Lo acompaña una mujer gorda y con rizos en el pelo. Es su esposa, dice. Mi nuera. Me toco el bolsillo. No respondo. Me dice que una tal Hilda se fue de vacaciones y no vendrá en unos días. No me importa lo que dice. No lo conozco.

– . –

Entra una mujer y acomoda la ropa en mi closet. Tiene el pelo cobrizo y la tez tostada; se acerca y me da un beso. Me molesta ese trato, yo no beso a quien no conozco. Me limpio su saliva del cachete. Ella se ríe. Ay, papá. La miro severo. Me cuentan que estás muy desganado, ha de ser porque no te he venido a ver. Pero ya volví de Cancún. Ya no voy a faltar, papá. Te lo prometo y te voy a traer los álbumes de fotos. Me cansa esa voz, me cansa terriblemente. La mujer se pone de pie para cerrar la puerta del clóset. No, le digo. Acabo de ver el bolsillo de una camisa amarilla. Alcanzo a ver tres letras bordadas: CLM. Me alegro. Ella también.
Menos mal, exclamo. Soy Cecilia Landú Martínez. ¿Qué dices, papá? Le pido la camisa. Me la acerca extrañada. Paso mis dedos por aquellos signos. Cantaba tan bien, pero enamorarse hace que uno pierda la cabeza…y la voz. Él criaba caballos, cuartos de milla era lo suyo. Quería que lo acompañara. Yo era su amuleto. Cuando lo acompañaba al hipódromo, a su cuadrilla le iba bien. Me compraba regalos y cuanta caricia por las noches. Faltaba a mis rutinas, a mis ensayos. Las potrancas nuevas llevaban nombres de personajes de óperas: Mimi, Ifigenia, Tosca, porque él me pedía que las bautizara. Mientras él ganaba, yo perdía la voz. Ya no puedo cantar, le digo a la señora con lágrimas en los ojos. Se acabó Cecilia. La mujer me mira alarmada y sale de prisa.
Yo intento gorjeos, notas que rescaten a la soprano que fui. Es inútil. Resignada y triste, acaricio mis iniciales y escondo la camisa debajo de la almohada.

 

Del Autor:

(n. 1955, Ciudad de México, México) es escritora y periodista mexicana, y es autora de una veintena de libros de cuentos, novelas y ensayos. Mónica Lavín nació en Ciudad de México, México. Bióloga de formación (Universidad Autónoma Metropolitana), y en ese período asistió a un taller impartido por el escritor argentino Mempo Giardinelli. Trabajó en investigación en el Instituto Nacional de Ecología, hoy Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, y en publicaciones de divulgación científica. Luego se dedicó de lleno a la literatura. Desde 1985 colabora en diversas publicaciones, ha sido guionista para documentales de televisión pública (Canal Once) y Directora del Departamento de Publicaciones de la Universidad Autónoma Metropolitana. Desde 2005 es profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México en la Academia de Creación Literaria.

Estuvo casada con el músico Emilio Perujo de la banda Mariachi Charanda.

Blog de la autora

 

Otras obras publicadas:

Cuentos:

-1986 (Cuentos de desencuentro y otros, Letras Nuevas)
– Nicolasa y los encajes (1991),
– Ruby Tuesday no ha muerto (Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 1996),
– Uno no sabe (2003),
– La corredora de Cuemanco y el aficionado a Schubert (2008),
– Pasarse de la raya (2011),
– Manual para enamorarse (2013), publicado en México y en España.

 

Novelas:

– La más faulera (1997),
– Café cortado (Premio Narrativa de Colima, 2001) ,
– Despertar los apetitos (2005),
– Hotel Limbo (2008),
– Yo, la peor (Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska 2010),
– Las rebeldes (2011),
– La casa chica (2012) y
– Doble filo (2014);

Ensayos

– Leo, luego escribo (2001),
– Apuntes y errancias (2009) y
– Cuento sobre cuento (2014) y
– Sor Juana en la cocina (en coautoría con Ana Benítez Muro, 2010).
– En 2013 publicó Una voz para Jacinta y otros cuentos infantiles (Norma).
– Con su hija María, publicó Es puro cuento: Cuaderno de escritura (Selector, 2016).
– Sus cuentos aparecen en antologías nacionales e internacionales. Entre las más recientes: Flash Fiction International, 2015.

Información de Wikipedia

Un Cadáver Entre Plato y Plato

Un cadáver entre plato y plato

Autor: Tom Hillenbrand
Editorial: Grijalbo
Páginas: 264
Precio: $ 99 Librería Gandhi y $ 147.83 Amazon *
ISBN: 978-607-312-365-5

*los precios señalados se mueven frecuentemente en las páginas de las librerías

Sinopsis:

Original novela que combina una investigación de asesinato con una serie de recomendaciones gastronómicas. El protagonista de esta novela es Xavier Kieffer, cocinero y propietario del Deux Églises, un pequeño restaurante situado en el corazón de Luxemburgo, donde ofrece recetas clásicas, elaboradas con los mejores productos y cocinadas con paciencia y amor. La tranquila y confortable vida de Xavier se verá alterada por la muerte en su restaurante de un crítico gastronómico francés, que trabaja para la guía más importante, convirtiéndose en el principal sospechoso y sumergiéndose en una trepidante investigación que le llevará a reencontrase con su pasado.

El libro de Tom Hillenbrand ataca tanto a los grandes cocineros, a su vanidad y excentricidad, a las empresas de alimentación y sus especulaciones, a las guías de restaurantes y los críticos gastronómicos, a la “comida rápida”, denuncia el famoso síndrome del restaurante chino y retrata a muchos cocineros famosos.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Porque prometía ser un “thriller culinario”. Se quedó corto. Si tiene señalamiento de algunos platos europeos, pero nada espectacular.

 

Mi opinión

(Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)
No vale la pena. Es un libro que si no lo lees, no pasa nada. Predecible a morir en cuanto al lado policiaco se refiere, y nada que recordar en cuanto al culinario. Incluso a veces un tanto flojo.

Para recordar:

Nada que amerite

 

Del Autor, Tom Hillenbrand

Tom Hillenbrand nació en Hamburgo, Alemania en 1972
Tom Hillenbrand (Hamburgo, 1972) es un escritor y periodista alemán. Estudió Ciencias Políticas, hizo prácticas en la escuela de periodismo económico Georg von Holtzbrinck y ha trabajado para medios como Reuters, Financial Times, Wall Street Journal o Spiegel Online.
Cocinero amateur y buen gourmand, Hillenbrand ha debutado como escritor con la novela de misterio Un cadáver entre plato y plato, protagonizada por el chef Xavier Kieffer.

 

Otras Obras (en español):

Un cadáver entre plato y plato – 2011
El ladrón de café – 2016

Te querré más todavía

Te querré más todavía

Te querré más todavía

 

Autor: Norma Blanco Maasberg

Editorial: Planeta

Páginas: 250

Precio: $198 Librería Gandhi y Amazon *

ISBN: 978-607-07-3874-6

*los precios señalados se mueven frecuentemente en las páginas de las librerías

 

Sinopsis:

1856  Catherine y Charles abandonan su Francia natal para embarcarse en un viaje sólo de ida hacia la exuberante, lejana y exótica región de Veracruz, donde se cultiva una de las mejores vainillas del mundo. Allí se integrarán en una cultura ajena, lucharán por sobrevivir a las inclemencias del clima y las enfermedades, lidiarán con las revueltas políticas entre conservadores y liberales y, sobre todo, conocerán el significado de la pasión, la amistad y el odio. Pero Catherine rebasará los límites de lo prohibido al enamorarse perdidamente de un hombre de ojos verdes y piel tostada. Su amor por él cambiará sus vidas para siempre y será el origen de un secreto que marcará la historia de su familia.1939. Marie, nieta de Catherine, vuelve a la casa paterna en la misma región tras la muerte de su esposo. Entre las pertenencias de su padre, encuentra unas cartas intercambiadas entre Catherine y su amante, así como el diario de su tío. Marie se sumerge en el pasado de su abuela y descubre los entramados de ese secreto que finalmente será descubierto.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Te querré más todavía me atrapó por la portada: “Una conmovedora historia de amor en las legendarias plantaciones vainilleras de Veracruz” Como buena paisana, no podía ser de otra forma. Nací y me crie a 15 minutos de Papantla Veracruz, Vainillera por excelencia. El mundo de Catherine y de Marie fue mi mundo.

 

Mi opinión

(Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Muy bueno:  Insisto, soy una enamorada empedernida. Este libro me gustó mucho. Trajo a mi cabeza lugares, olores y sabores; la humedad de la costa, la brisa del mar. Y por supuesto, dos tórridos romances. Marie no tuvo de otra, hizo limonada porque la vida solo le dio limones. Todo para que no le fuera como a su abuela…

La novela Te querré más todavía, no solo nos platica de estas dos luchadoras, emprendedoras. También nos platica sobre la vida económica y política en el estado de Veracruz en dos líneas de tiempo: 1856-1939. Por supuesto la comida flota en todo el libro, muchos de los platos mencionados me transportaron a mi casa. Muy recomendable, muy entretenido.

Y si a eso le añaden lo bella y sencilla que es la autora. Mas tardé en comunicarme con ella para solicitar información de su biografía, que lo que ella se tardó en poner a mi disposición su apoyo. Muchas gracias Norma Blanco.

 

 

Algo para recordar

Marie, otoño de 1938

El otoño llegó, como de costumbre, adelantado. Acudió puntual a las fiestas por la Independencia de México y, después de unos días de ausencia, regresó con todo su ímpetu.

Ese día también era de celebración. Con la llegada del primer frente frío, pero frío en verdad, afluían los bobos, una especie de pez de color plateado, que vive en las aguas torrentosas de las montañas y desova en el mar. Nadie sabía a ciencia cierta por qué veinticuatro horas después de haber comenzado el temporal llegaban los cardúmenes, pero aprovechaban para pescarlos.

Sin importar que el río estuviera crecido y arrastrando grandes palizadas, se aventuraban en lanchas de madera de una sola pieza, impulsados por sus remos y acompañados por el constante chipichipi.

Para realizar un lance, como llamaban a cada intento de captura, remontaban el río bogando por la orilla y las vegas inundadas. Cuando llegaban al comienzo de una recta, tiraban una larga red de hilo transparente con boyas de caucho, que abarcaba hasta la ribera opuesta. Después se dejaban llevar por la corriente, corrigiendo el rumbo de cuando en cuando, hasta que la proximidad de algún reviro les obligaba a sacar la red.

Durante este trayecto, los bobos se atoraban en las mallas, que tenían una abertura equivalente a siete u ocho dedos de una mano. Y era tal la abundancia de peces que el promedio de captura en una jornada oscilaba entre doscientos y trescientos por bote.

Lo consideraban un manjar y les gustaba consumirlo al llegar a casa después de la pesca; nada como un buen caldo para calentarse y reponer fuerzas. Por lo general, cada pescador regalaba parte de su lote a amigos, vecinos y familiares. Procedían a salar el excedente. Las preciadas huevas, una vez aplastadas, eran cortadas en tiras y guardadas en latas de aluminio, pues servirían para aderezar tortillas de huevo.

Marie estaba excitada. Había pasado la tarde yendo y viniendo del muelle a la casa en espera del bote de su padre. Finalmente, cuando el sol estaba próximo al horizonte, aparecieron. Los pescadores lucían cansados, pero felices. La mujer se acercó para asomarse y descubrió, junto al tendal de siete puntas, los primeros peces.

─Ya pensaba que cenaríamos caldo de tomate ─ dijo Marie carcajeándose.

─Los sacamos apenas, en este último lance ─ contestó Frédéric.

─ Bueno, pues no se queden ahí y ayúdenme a bajarlos, que los niños están muy ansiosos e ilusionados.

Fréderic y uno de sus primos tomaron las bandejas que Marie les ofreció, las llenaron con los bobos y las depositaron al pie de la vereda, donde comenzaba el maizal.

─ Ahí te los dejamos. Nosotros vamos a seguirle, que se ve que apenas viene lo bueno ─ apuntó Frédéric….

 

De la Autora, Norma Blanco Maasberg

Nació en 1973 en el estado de Veracrua. Desde Pequeña sintió la inaplazable urgencia de escribir, por lo que decide dedicarse al periodismo.

Tras vencer la resistencia familiar, realizó estudios en Ciencias de la Comunicación, colaborando como reportera y conductora en medios estatales. Incansable, obstinada, persistente. La vida la llevó por otros derroteros hasta que, en enero de 2012, ingresa a los talleres literarios de Beatriz Rivas, para cultivar su pasión.

Exiliada en la Ciudad de México, se estrena como novelista llevándonos a un viaje por un pasado que se diluye en la memoria de unos pocos. Una corresponsalía que es testimonio y homenaje del lugar donde vivió hasta los 17 años

 

 

Nos Vemos en París

Nos vemos en París

Nos vemos en París

 

Autor: Deborah McKinlay
Editorial: Planeta
Páginas: 210 páginas
Precio: $55 (Kindle) $198 Librería Gandhi y $227 Amazon  *
ISBN: 978-607-07-2378-0

*Los precios señalados se mueven frecuentemente en las páginas

 

Sinopsis:

Cuando la ávida lectora de novelas, Eve Petworth, de Gran Bretaña, le escribe al exitoso autor estadounidense, Jackson Cooper, para alabar uno de sus libros, ambos inician una amistad basada en la correspondencia, su gusto por la comida y la cultura y, sobre todo, en el escape que esto representa a sus rutinarias vidas: Jack, siempre insatisfecho, cuenta con un grupo de extravagantes amigos y con una cambiante ronda de admiradoras en su vida amorosa; Eve, quien vivió a la sombra de su difícil madre, está enfrascada en una lucha por superar sus miedos y la tensión que ahora experimenta con su propia hija.

A medida que florece la relación, cada uno le ofrece al otro consejos sabios y cada vez más afectuosos a través de los velos de la anonimidad parcial, empiezan a confrontar sus problemas y a planear un encuentro de celebración en París.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Me lo recomendó mi amiga Yes. Muy ad hoc a sus 20 años.

 

Mi opinión (Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Muy bueno.

Nos vemos en París es es una novela de melodrama que conforme se acerca el desenlace, los ánimos se apaciguan. No acaba como las clásicas (¡no voy a contar el final! ) y a lo largo de la trama, está llena de alusiones a la comida Inglesa–Americana-Francesa, comida sencilla.
Se trata de una mujer quien padeció abuso emocional por parte de su madre, con poca confianza en ella misma, que parece ponerse de pechito para repetir patrones ahora con su única hija, en el rol de la mala. De un hombre que está saliendo de un fallido matrimonio, involucrándose en relaciones que no prometen mucho.
Y la relación que tienen (ella americana, el Inglés) que inicia y continúa por correo (el de papel que se le pone timbres)

Entretenida. Me gustó. Y más la agradable sorpresa de las últimas hojas (recetas que no he experimentado).

 

Para recordar:

Es extraño lo poderoso e ilógico que es el concepto de identidad. Escribir es parte de quien soy y aunque no tengo que hacerlo, si no lo hago siento que falta alguna parte de mí. He tratado de llenar esa parte con otras cosas, una de las cuales es la cocina y la otra se refiere a las mujeres. La cocina ayuda, las mujeres no; por lo menos no aquellas con las que me he involucrado. Pero después de todo, ¿qué tipo de mujer querría a un tipo al que le falta una parte? Un componente esencial. Además, estoy engordando. La comida necesita producirse y consumirse en un ambiente de comodidad y alegría…de lo contrario se convierte en grasa.
Dos buenos e inteligentes amigos que han logrado manejar sus vidas bastante bien me han dicho últimamente que necesito poner orden a mi vida. Me pregunto si contigo se juntarán los tres strikes.
Tuyo en problemas,
Jack


De la Autora, Deborah McKinlay

Ha escrito media docena de libros de no ficción en el Reino Unido y sus obras han tenido éxito en diferentes países. Su trabajo ha aparecido en las revistas British Vogue, Cosmopolitan y Esquire. En español solo tiene Nos vemos en Paris.

Sabor a Chocolate

Sabor a Chocolate

Autor: José Carlos Carmona
Editorial: DeBolsillo
Páginas: 100
Precio: $99 Librería Gandhi y $125.10 en Amazon
Lo encontré en pdf
ISBN: 978-607-313-619-8

 

Sinopsis:

Hace más de sesenta años, Adrian Troadec vio a una chica salir de una clase de música. Dos guerras mundiales después, aún funciona la fábrica de chocolate que abrió para conquistarla.

Entre dos continentes, partidas de ajedrez y notas de violín, Sabor a Chocolate es una sinfonía incompleta de amor y sueños. Una novela tan intensa y adictiva como el mejor chocolate.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Por que es una dulzura de libro, tan breve como un diminuto chocolate. Toda la historia gira al rededor del amor…y los chocolates.

 

Mi opinión (Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Excelente:   Concluyo que soy una enamorada empedernida. Sabor a Chocolate me encantó. Tiene todo lo necesario: una hermosa historia, llena de añoranzas, soledad, melancolía, dulzura y amor. No obstante, acaba y falta algo. Te queda un vacío estomacal, no termina como debe, pero igual sabes que no pudo ser mejor.

Adrián Troadec se enamora de Alma Trapolyi. Hace todo lo posible para cortejarla, incluso hacer chocolates que ella adora, pero Alma tiene sus ojos puestos en otra persona. Se casa, se va a vivir lejos y deja a Adrián haciendo chocolates. Pasan muchos años, un par de guerras, parejas que vienen y van, frustraciones…Todo esto en cien hojas.

Mi prima Chaly lo describió como un delicioso y breve chocolate. Muy recomendable

 

Algo para recordar

Alma Trapolyi, tal como calculó Adrian Troadec, descubrió el establecimiento de los Petit Chocolat Troadec tras un concierto cuando se dirigía con apremio a la panadería de siempre. Alma Troadec vio el escaparate adornado con plantas de hojas verdes y bandejas plateadas que mostraban las pequeñas piezas desnudas de aquella especie de caramelos de chocolate. Su sola contemplación la empujó a entrar.

Cuando vio a Adrian Troadec tras el mostrador sonrió abiertamente. Los ojos de Adrian se iluminaron, ella sonhreía, la gran trampa había funcionado. Alma Trapolyi habló con el desinhibidamente, con alegría, sin tensiones ni complejo alguno, sin recuerdo de persecuciones pasadas. Adrian Troadec entonces comenzó a darse cuenta de que Alma Trapolyi lo trataba como un amigo más, como un compañero.

Y esa revelación lo hundió.

Alma Trapolyi le habló -pensó- como habla una mujer que ya es de otro.

 

Del Autor, José Carlos Carmona Sarmiento

(Málaga, 11 de julio de 1963). Residente en Sevilla desde 1995, es actualmente Profesor Titular de la Universidad de Sevilla. Su característica principal es la multidisciplinariedad de su trabajo, que se despliega en torno a la Música Clásica, la Literatura, la Filosofía, las Artes Escénicas y la Política.

Es el autor de la novela Sabor a Chocolate, con la que obtuvo el Premio de Novela en el XIII Certamen Literario Universidad de Sevilla en colaboración con Alfaguara (Punto de lectura), que contaba con un jurado presidido por el escritor Arturo Pérez-Reverte. Esta novela es la primera parte de una trilogía estilística continuada por la novela Sabor a canela, que será concluida con “Sabor a fresas”. En ellas trata la vida de músicos anónimos: una intérprete, una directora de orquesta y un compositor. La Editorial Planeta publicó, además, la novela Martino y Martina (2012). En libro electrónico de Amazon.com aparecen sus títulos anteriores: Cuentos para después de hacer el amor, El arte perdido de la conversación, El hipócrita perfecto, Miradas vagabundas, Pararse a pensar, etc.
Es también creador del Máster en Creación Literaria de la Universidad de Sevilla, director del Taller de Creación Literaria de la Universidad de Sevilla desde 1998, y colaborador habitual del programa de radio El Público de Canal Sur Radio. Y ha sido Secretario General de la Unión de Actores e Intérpretes de Andalucía de 2003 a 2015.

 

Obras publicadas

LITERATURA:

Martino y Martina. Novela. Editorial Planeta (2012).
Sabor a canela. Novela. Editorial Planeta (2010).
Sabor a chocolate. Novela. Editorial Punto de Lectura (Alfaguara) (2008); Editorial Debolsillo (Penguin Random House) (2016). (Y AMAZON. Libro electrónico. 2011).
El arte perdido de la conversación. Relatos. (2006).
Cuentos para después de hacer el amor. Relatos. (2003).
Pararse a pensar –13 relatos-. (1999).
El Candidato. Crónica. 2013.
El año del martillo. Novela. 2013.
El hipócrita perfecto. Novela. 2013.

 

ENSAYO:

Criterios de interpretación musical. –El debate sobre la reconstrucción histórica–. Ediciones Maestro. (2006)
COORDINACIÓN DE EDICIONES COLECTIVAS E INCLUSIÓN DE SUS RELATOS EN LOS TÍTULOS:
La primera vez que robé en Tiffany’s estaba lloviendo. Padilla Editores. (2016)
Acuérdate de sacar la basura. Padilla Editores. (2014)
Voces ajenas. Padilla Editores. (2014)
El lector de ola. Padilla Editores. (2013)
Mi afición desmedida por lo inútil. Padilla Editores. (2010)
¿Por qué no me miras?. Padilla Editores. (2008)
Cuentos cuánticos. Padilla Editores. (2007)
Yo sobre la tierra. Padilla Editores. (2005)
Desde ellos. Padilla Editores. (2005)
Quedamos aquí. Padilla Editores. (2004)
Collar de letras de mar. Padilla Editores. (2004)
Cada metro de calle, un trozo de piel. Padilla Editores. (2003)
Pásame el paté. Padilla Editores. (2003)
Mi relato y otros relatos. Padilla Editores. (2002)
Viernes de otoño. Padilla Editores. (2002)
La alegría de contar. Padilla Editores. (2001)
Haz de palabras. Padilla Editores. (2001)
Instantes Mágicos. Padilla Editores. (2001)
Ciudad Sur. Padilla Editores. Sevilla (2001)
El mejor miércoles. Padilla Editores. (2000)
Tinta Amarilla. Padilla Editores. (2000)

El Festín de John Saturnall

El Festín de John Saturnall

Autor: Lawrence Norfolk
Editorial: Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores
Páginas: 498
Precio: $450 Librería Gandhi y $372 en Amazon*
ISBN: 978-84-15472-57-5

*los precios señalados se mueven frecuentemente en las páginas de las librerías

 

Sinopsis:

El Festín de John Saturn comienza en un pequeño pueblo de Inglaterra del siglo XVII llamado Buckland, donde viven John Sandall y su madre Susan. Ella cura con remedios caseros, hierbas, pero comienza a correrse la voz de que es bruja, por lo que son expulsados del pueblo y huyen al bosque. En su destierro la madre enseña a John un libro de recetas que lleva guardando su familia durante generaciones en el que se explica cómo preparar El Festín, que fue el menú que tomaban Adán y Eva en el Paraíso. Después de que su madre muere en el bosque, John llega al castillo de sir William Freemantle y comenzará a trabajar (empieza desde abajo, fregando platos y cortando verduras, hasta que se convierte en el jefe de cocineros). Allí conoce y se enamora de Lady Lucretia, la hija del noble, que ha decidido empezar una huelga de hambre.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

El Festín de John Saturn está aquí por la comida inglesa (en los siglos XVI y XVII, la cocina inglesa era la mejor de Europa, hasta la francesa la copió), las recetas descritas en el libro son fastuosas, imposibles de reproducir. ¿Un ejemplo? el jarabe tardaba tres días en hacerse y utilizaba como base azúcar y… ¡una pata de cerdo!

 

Mi opinión

(Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Me gustó – pudo ser mejor:

Me parece que El Festín de John Saturn es una muy buena novela histórica, que nos da a conocer como se movía el mundo de los nobles y la plebe. Además nos da una probada de la cocina inglesa de la época. Empieza muy lento, tirando a aburrido, pero cuando John llega como pinche y conoce a Lucrecia, mejora la cosa.

Del Autor, Lawrence Norfolk

Novelista británico, nace en 1963. Estudió inglés, ejerce como profesor y escritor para diferentes diarios y revistas.
Norfolk ha publicado cuatro novelas:
(1991) El Diccionario de Lemprière’s
(1996) El Rinoceronte del Papa
(2000) En figura de jabalí
(2012) El Festín de John Saturn

 

 

Íntimas Suculencias

Íntimas Suculencias, tratado filosófico de cocina

Autor: Laura Esquivel
Editorial: DeBolsillo
Páginas: 125
Precio: $169 Librería Gandhi y $169 Amazon
ISBN: 978-607-313-177-3

*los precios señalados se mueven frecuentemente en las páginas de las librerías

 

Sinopsis:

Un auténtico tratado de la visión femenina del mundo. Existe actualmente un creciente interés por la gastronomía, no solo en lo que refiere a los platos sino también al ritual de preparación y a todo ese universo de placeres sensuales y cargas afectivas que cada día comparte más gente. Una obra viva que combina autobiografía, ensayo, cuentos y recetario de cocina, en el que Laura Esquivel se acerca en primera persona al lector para casi conversar personalmente con él, entre ollas y fogones. Laura Esquivel nos explica la importancia de la cocina en la recuperación del contacto con la tierra y sus frutos, nos cuenta cómo concibió los personajes de su bestseller Como agua para chocolate e incluye un fascinante y delicioso recetario de manjares mexicanos..

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Por el puro título este libro debía formar parte de los textos tratar.

 

Mi opinión (Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Me gustó-PUDO SER MEJOR

El título me parece pretencioso. No estamos hablando de un TRATADO, sino más bien una serie de escritos presentados por la autora para diferentes revistas-eventos-proyectos en contextos variados. Tratado filosófico de cocina ¿¿¿??? Toma el título de un solo artículo, donde nos narra la importancia del binomio mujer-cocina, y nuevamente hace referencia a Como Agua para Chocolate para explicar su herencia cultural y familiar.

Cuando leí El Diario de Tita, ya se me hacía repetitivo, pero di un punto de confianza por la forma como complementa los huecos que pudieron quedar en Como Agua para Chocolate.

Con Intimas suculencias no pasa así.

El libro también contiene un fascinante y delicioso recetario de manjares mexicanos ¿¿¿??? No lo creo. Cuatro recetas, dos a la mejor suculentas.

 

Para recordar:

Para mi gusto probablemente cinco de las catorce historias, valen la pena (por eso la calificación de ME GUSTO-PUDO SER MEJOR): 1. ¡Arriba Dios! ¡Abajo el Diablo!, 2. La de Sopa de Manzana, 3. El Rosa Mexicano, 4. El chile y ésta que presento, que no tiene que ver con la COCINA, sino con la MUJER.

 

5. ¡SEA POR DIOS Y VENGA MÁS!

Toda la culpa de mis desgracias la tiene la Chole. Apolonio es inocente, digan lo que digan. Lo que pasa es que nadie lo comprende. Si de vez en cuando me pegaba era porque yo lo hacía desesperar y no porque fuera mala persona. Él siempre me quiso. A su manera, pero me quiso. Nadie me va a convencer de que no. Si tanto hizo para que aceptara a su amante, era porque me quería.

Él no tenía ninguna necesidad de habérmelo dicho. Bien la podía haber tenido a escondidas, pero dice que le dio miedo que yo me enterará por ahí de sus andanzas y que lo fuera a dejar. Él no soportaba la idea de perderme porque yo era la única que lo comprendía. Mis vecinas pueden decir misa, pero a ver, ¿quiénes de sus maridos les cuentan la bola de amantes que tienen regadas por ahí? ¡Ninguno! No, si el único honesto es mi Apolonio. El único que me cuida. El único que se preocupa por mí. Con esto del sida, es bien peligroso que los maridos anden de cuzcos, por eso, en lugar de andar con muchas decidió sacrificarse y tener sólo una amante de planta. Así no me arriesgaba al contagio de la enfermedad. ¡Eso es amor y no chingaderas! ¡Pero ellas qué van a saber!

Bueno, tengo que reconocer que al principio a mí también me costó trabajo entenderlo. Es más, por primera vez le dije que no. Adela, la hija de mi comadre era mucho más joven que yo y me daba mucho miedo que Apolonio la fuera a preferir a ella. Pero mi Apo me convenció de que eso nunca pasaría, que Adela realmente no le importaba. Lo que pasaba, era que necesitaba aprovechar sus últimos años de macho activo porque luego ya no iba a tener chance. Yo le pregunté que, porque no lo aprovechaba conmigo, y él me explicó hasta que lo entendí, que no podía, que ese era uno de los problemas de los hombres que las mujeres no alcanzamos a entender. Acostarse conmigo no tenía ningún chiste, yo era su esposa y me tenía a la hora que quisiera. Lo que le hacía falta era confirmar que podía conquistar a muchachitas. Si no lo hacía, se iba a traumar, se iba a acomplejar y entonces sí, ya ni a mí me iba a poder cumplir. Eso sí que me asustó.

Le dije que está bien, que aceptaba que tuviera su amante. Entonces me llevo a Adela para que hablará con ella, porque Adelita, que me conocía desde niña, se sentía muy apenada y quería oír de mi propia boca que yo le daba permiso de ser la amante de Apolonio. Me explicó que ella no iba a quedarse con él. Lo único que quería era ayudar en nuestro matrimonio y que era preferible que Apolonio anduviera con ella y no con otra cualquiera que sí tuviera interés en quitármelo. Yo le agradecí sus sentimientos y me parece que hasta la bendije. La verdad, yo estaba más que agradecida porque ella también se estaba sacrificando por mí.

Adela, con su juventud, bien podría casarse y tener hijos y en lugar de eso estaba dispuesta a ser la amante de planta de Apolonio, nomás por buena gente.

Bueno, el caso es que el día que vino, hablamos un buen rato y dejamos todo aclarado. Los horarios, los días de visita, etc. Se supone que con esto yo debería de esta muy tranquila. Todo había quedado bajo control. Apolonio se iba a apaciguar y todos contentos y felices. Pero no sé por qué yo andaba triste.

Cuando sabía que Apolonio estaba con Adela no podía dormir. Toda la noche me la pasaba imaginando lo que estarían haciendo. Bueno, no necesitaba tener mucha imaginación para saberlo. Lo sabía y punto. Y no podía dejar de sentirme atormentada. Lo peor era que tenía que hacerme la dormida pues no quería mortificar a mi Apo.

Él no se merecía eso. Así me lo hizo ver un día en que llegó y me encontró despierta. Se puso furioso. Me dijo que era una chantajista, que no lo dejaba gozar en paz, que él no podía darme más pruebas de su amor y yo en pago me dedicaba e espiarlo, a atormentarlo con mis ojos llorosos, y mis miedos de que nunca fuera a regresar. ¿Qué acaso alguna vez me había faltado? Y era cierto, llegaba a las cinco o a las seis de la mañana, pero siempre regresaba.

Yo no tenía porque preocuparme. Debería estar más feliz que nunca y ¡sabe Dios por qué no lo estaba! Es más, me empecé a enfermar de los colerones que me encajaba el canijo Apolonio. Daba mucho coraje ver que le compraba a Adela cosas que a mí nunca me compró. Que la llevaba a bailar, cuando a mí nunca me llevó. Bueno, ¡ni siquiera el día de mi cumpleaños cuando cantó Celia Cruz y yo le supliqué que me llevara! De puritita rabia, los ojos se me empezaron a poner amarillos, el hígado se me hinchó, el aliento se me envenenó, los ojos se me disgustaron, la piel se me mancho y ahí fue cuando la Chole me dijo que el mejor remedio en esos casos era poner en un litro de tequila un puño de té de boldo compuesto y tomarse una copita en ayunas. El tequila con boldo recoge la bilis y saca los corajes del cuerpo. Ni tarda ni perezosa fue al estanquillo de la esquina, le compré a Don Pedro una botella de tequila y la preparé con su boldo. A la mañana siguiente me lo tomé y funcionó muy bien.

No sólo me sentía aliviada por dentro, sino bien alegre y feliz, como hacía muchos días no me sentía. Con el paso del tiempo, los efectos del remedio me fueron mejorando. Apolonio, al verme sonriente y tranquila, empezó a salir cada vez más con Adela y yo a tomarme una copita cada vez que esto pasaba, fuera en ayunas o no, para que no me hiciera daño la bilis. Mis visitas a la tienda de Don Pedro fueron cada vez más necesarias. Si al principio una botella de tequila me duraba un mes, llegó el momento en que me duraba un día. ¡Eso sí, estaba segura de que no tenía ni una gota de bilis en mi cuerpo! Me sentía tan bien, que hasta llegué a pensar que el tequila con boldo era casi milagroso. Bajaba por mi garganta limpiando, animando, sanando, reconfortando y calentado todo mi cuerpo, haciéndolo sentir vivo, vivo, ¡vivo!

El día en que Don Pedro me dijo que ya no me podía fiar ni una botella más creí que me iba a morir. Yo ya no era capaz de vivir un solo día sin mi tequila. Le supliqué. Al verme tan desesperada se compadeció de mí y aceptó que le pagara de otra manera. Al fin que siempre me había traído ganas el condenado. Yo la mera verdad, con tanto calor en mi cuerpo también estaba de lo más ganosa y ahí sobre el mostrador fue que Apolonio nos encontró dando rienda suelta a las ganas.

Apolonio me dejó por borracha y puta. Ahora vive con Adela. Y yo estoy tirada a la perdición. ¡Y todo por culpa de la pinche Chole y sus remedios!

 

De la Autora, Laura Esquivel:

(Ciudad de México, 1950) Escritora mexicana que cursó estudios de educadora, así como de teatro y creación dramática, y se especializó en teatro infantil. Entre 1979 y 1980 escribió programas infantiles para la cadena cultural de la televisión mexicana. Estuvo casada con el cineasta mexicano Alfonso Arau, y en 1983 incursionó en la creación de guiones cinematográficos y en 1987 con obras de teatro infantil. En 1989 escribe la novela Como agua para chocolate, que sería llevada al cine por Alfonso Arau en 1992. Se divorció de Arau. En el 2016 publica El diario de Tita.

Otras Obras:

Como agua para chocolate (1989), La ley del amor (1995), Íntimas suculencias (cuentos) (1998), Estrellita marinera (1999), El libro de las emociones (2000), Tan veloz como el deseo (2001), Malinche (2006), A Lupita le gustaba planchar (2014) y El diario de Tita (2016).

Recuerda visitar la relación de libros reseñados o por reseñar, encontrarás varios, donde el protagonista es la comida…o por lo menos lleva un papel principal. AQUÍ

 

 

Demasiado Amor

Demasiado amor

Autor: Sara Sefchovich
Editorial: Alfaguara
Páginas: 213
Precio: $239 Librería Gandhi y $198.37 Amazon *
ISBN: 978-607-113-655-8

*Los precios se actualizan constantemente en las páginas

Sinopsis:

Demasiado Amor es una intensa novela de amor contada a través de las vivencias de Beatriz. También, la historia de dos hermanas que deciden comprar una casa en un pueblito de Italia. Para lograr ese sueño, una de las dos deberá viajar primero y la otra deberá quedarse en México para trabajar y mantener a ambas. Beatriz se queda porque el destino hará que se cruce con un hombre misterioso que la llevará por todos los caminos de México y la hará vivir el amor con una intensidad que nunca había imaginado.

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Esta novela es una recomendación de mi maestra del curso Mujeres y Culinaria en la Historia de México, la historiadora Patricia López. Hace un par de semanas ocupamos las dos horas de clase para recomendación de libros de autores mexicanos, cuyo protagonista es la comida, o al menos lleva un papel importante en la trama. Imaginen como me brillaron los ojitos. La mayoría de los textos que yo tenía en cola eran de todas partes del mundo menos mexicanos. Sobre estos ni siquiera había oído hablar de ellos. Valga la presente como agradecimiento.

Mi opinión

Excelente, El libro es maravilloso. Demasiado Amor, desde la primera página quedé enganchada, picada, fascinada. Es un libro que se lee fácil. En paralelo se desarrollan dos historias y gozas ambas.

La primera, la de las hermanas que hacen planes para poner una casa de huéspedes en un pueblito de Italia. Una hermana se va por delante, para rentar y comenzar a preparar el terreno, la otra (Beatriz) se queda en México para trabajar duro. Al principio todo o casi todo el dinero que gana Beatriz se va para Italia, y poco a poco la de Italia necesita menos ayuda, conforme se establece y comienza a hacer su vida del otro lado del mundo.

La segunda historia inicia el mismo día que se separan las hermanas, cuando Beatriz se siente sola y se va a meter a un Vip’s a tomar un café. Allí conocerá al amor de su vida.

La novela está estructurada intercalando un capítulo de las hermanas y otro del amor tórrido. Este último más como resumen de todo lo vivido, lo paseado y lo bailado. Y donde entra la comida???? En muchas partes del libro.

Para recordar:

Pude haber elegido el capítulo más gastronómico de esta novela Demasiado Amor, donde Beatriz enumera todos los platillos mexicanos que compartieron en tantos años de viaje por la república; sin embargo elegí este que me pareció hermoso. Espero les guste.

Contigo conocí los trece cielos y los cinco soles, los cinco mares, los cinco colores y las cuarenta y dos razas de la planta del maíz. Contigo conocí los cuatro espacios y los cuatro tiempos, los cuatro elementos y los cuatro puntos cardinales que son las direcciones del mundo. Conocí tres sierras madres y un eje volcánico, las tres virtudes teologales que son la fe, la esperanza y la caridad y las tres virtudes cardinales que son la inteligencia, la memoria y la voluntad. Contigo conocí todas las frutas, todas las flores y todos los árboles. Conocí el sonido del viento y el color de la luz, la densidad del agua y la ligereza de la tierra, las mil especies de cactáceas que nacen en este país y las mil artesanías que hacen con sus manos los indios; los trescientos nombres del maíz y los trecientos veinticinco usos del cacahuate. Conocí los cuatro colores del mole, los cuatro del zapote y los cuatro sabores de las aguas frescas; los tres colores del pozole, los tres tipos de plátanos y los tres de tunas. Y también conocí las muchas variedades de frijol, los muchos tipos de chiles y de yerbas, las muchas suertes que se pueden hacer con un caballo, las muchas formas como se puede cocinar un cerdo y las muchas, muchísimas maneras de hacer el amor.

Tú me enseñaste los lugares de antier en los que Dios estaba en todas partes y los lugares de ayer en los que Dios estaba en el cielo y los lugares de hoy sin Dios.

Contigo aprendí que el maguey es sagrado, que el frijol es sagrado y que el pulque y el peyote también lo son. Pero aprendí que lo más sagrado es el maíz. Por eso supe que los Cristos se hacen de caña y que los primeros seres humanos se hicieron de maíz. Maíz causa de la vida, su gracia, alimento de los dioses y de los hombres, grano sagrado, planta divina, carne nuestra que naciste en Tamoanchán.

Por todos los caminos y por todos los lugares vimos el maíz, vimos el maguey y el frijol, vimos la caña de azúcar, vimos la fruta.

Trepados en el cono volcánico de Xihuingo vimos los llanos de Apan con sus magueyes y sentí un enorme amor por este país. Trepados en las ruinas de Monte Albán vi la tierra seca y pobre y sentí un enorme amor por este país. En las cumbres de Telapon y en El Tláloc, vi todo lo que al ser humano le está dado ver y sentí un enorme amor por ti y por este mi país, país de cerros y volcanes, de milpas y magueyes, de colores y sonidos, de indios y dioses.

De la Autora, Sara Sefchovich:

Sara Sefchovich Wasongarz (2 de abril de 1949) es una socióloga, historiadora, escritora, catedrática, investigadora, traductora, comentarista y conferencista mexicana, autora de catorce libros y múltiples artículos en periódicos y revistas. Su primera novela, Demasiado amor, publicada en 1990, la hizo merecedora del Premio “Agustín Yáñez” y fue llevada al cine en 2002. Publica una columna en el periódico El Universal desde hace más de veinte años.

Nació en la Ciudad de México el 2 de abril de 1949. Realizó sus estudios de sociología a nivel licenciatura (1977) y maestría (1987) en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). En 2005 obtuvo un doctorado en Historia de México en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad. Ha impartido clases en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y ha sido profesora visitante en la Universidad Estatal de Arizona.

Se desempeña como investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM desde 1977 y del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) desde 1985. Obtuvo la beca Guggenheim en el período 1989-1990. Ha escrito libros de ensayo, novelas, libros colectivos, cuentos, artículos para revistas y suplementos culturales. Algunas de sus obras se han traducido a seis idiomas.

En 2002, su novela Demasiado amor fue adaptada al cine bajo la dirección de Ernesto Rimoch y protagonizada por Karina Gidi y Ari Telch. Su libro La suerte de la consorte se presentó como texto medular del programa cultural «Leo…luego existo» del Instituto Nacional de Bellas Artes.

Ha colaborado para el periódico El Universal durante más de veinte años y también para los periódicos La Jornada y Reforma. Participó en el noticiero Monitor de 1996 a 1998 en Radio Red, y de 2002 a 2006 en Radio Monitor. Es columnista del sitio web Diario Judío.

Otras Novelas de Sara Sefchovich:

Demasiado Amor   (1990)

La Señora de los sueños (1993)

Vivir la vida (2000)


El diario de Tita

El Diario de Tita

Autor: Laura Esquivel
Editorial: Suma
Páginas: 298
Precio: $299 Librería Gandhi y Amazon *
ISBN: 978-607-31-3730-0

*Los precios se actualizan constantemente en las páginas

Sinopsis:

Veinticinco años después de la publicación de Como agua para chocolate Laura Esquivel regresa con la segunda parte de esta historia aderezada con las pasiones, la magia de la gastronomía y la búsqueda del amor. Ahora a través del diario de Tita de la Garza. Este libro es un complemento al primer libro, en el que Esquivel nos presenta detalles nuevos, fotografías y también nuevas recetas.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Aquí también todas las historias giran alrededor de los fogones, pero solo las ocho subrayadas son nuevas…y de estas, no he hecho ninguna: 1. Buñuelos, 2. Tortas de Navidad – repetida, 3. Pastel Chavela, 4.Codornices en pétalos de rosas, 5. Mole de guajolote con almendra y ajonjolí, 6. Chorizo norteño, 7. Caldo de colita de res (bueneeeeeeeeeeerrimo), 8. San Antonio Chili, 9. Champurrado, 10. Champandongo, 11. Chocolate y Rosca, 12. Torrejas de Nata, 13. Frijoles gordos con chile a la tecuzcucana, 14. Tamales de ceniza o corundas, 15. Chocolate con Chile y Achiote, 16. Pepinillos en vinagre, 17. Tamales Norteños, 18.Salchicas Frankfurten, 19. Pechugas con Espárragos, 20. Chiles en Nogada.

 

Mi opinión

(Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Me gustó – pudo ser mejor. La letra manuscrita no me hizo feliz, pero el contenido me pareció bueno. Laura tiene una narrativa fácil de leer, y la historia, aunque se repite en parte, las novedades fueron suficiente para considerar el libro entretenido.

Se me queda la tarea de experimentar con alguna de las recetas, se me antojan los Frijoles Gordos con Chile a la Tecuzcucana

 

Del Autor, Laura Esquivel

(México D.F., 1950) Escritora mexicana que cursó estudios de educadora, así como de teatro y creación dramática, y se especializó en teatro infantil. Entre 1979 y 1980 escribió programas infantiles para la cadena cultural de la televisión mexicana. Estuvo casada con el cineasta mexicano Alfonso Arau, y en 1983 incursionó en la creación de guiones cinematográficos y en 1987 con obras de teatro infantil. En 1989 escribe la novela Como agua para chocolate, que sería llevada al cine por Alfonso Arau en 1992. Se divorció de Arau. En el 2016 publica El diario de Tita.

 

 Otras Obras de Laura Esquivel:

Como agua para chocolate (1989)
La ley del amor (1995)
Íntimas suculencias (cuentos) (1998)
Estrellita marinera (1999)
El libro de las emociones (2000)
Tan veloz como el deseo (2001)
Malinche (2006)
A Lupita le gustaba planchar (2014)
El diario de Tita (2016)

La Cena, de Herman Koch

La Cena

La Cena

 

Autor: Herman Koch
Editorial: Narrativa Salamandra
Páginas: 284
Precio: $155  en ambas Gandhi y Amazon *
ISBN: 978-84-9838-303-4

Adaptada al Cine: si

*Los precios se actualizan constantemente en las páginas

Sinopsis:

La Cena se desarrolla en Dinamarca, meses atrás tres jóvenes (Rick, Beau y Michael) quisieron usar un cajero automático, dos eran hermanos, uno de ellos adoptado, el tercero, era su primo. El hermano no adoptado -Rick- entra al cajero y encuentra a una mendiga durmiendo. Se molesta. La mendiga huele mal. El hermano adoptado -Beau- sugiere utilizar otro cajero, pero el Rick y su amigo Michael deciden golpear a la indigente.

El autor centra la historia en los padres de los muchachos: Serge, un político candidato a primer ministro y su esposa Babette son los padres de Rick y del adoptado Beau. El hermano de Serge es Paul, que lleva años sin trabajar, y Claire, su mujer, padres de Michel. La historia transcurre durante una cena en un restaurante para tratar del tema, la tensión se siente en el ambiente, y durante el evento vienen a la memoria recuerdos de cómo se fueron dando las cosas.

¿Hasta dónde es capaz de llegar un padre para encubrir a un hijo que comete un delito injustificable? ¿Debe prevalecer el instinto de protección paterna, o la lealtad a unas normas sociales que garantizan la coherencia y la fortaleza del grupo?

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

La novela La Cena está estructurada en los diferentes momentos de una cena formal con capítulos en cada uno de ellos (aperitivos, entrantes, segundo, postres, digestivo y propina). Es un modo curioso de compartimentar la acción, de justificar el título, pero debo de aclarar que no tiene nada de suculenta ni apetitosa la trama.

Mi opinión
(Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)
Muy Bueno, Siempre he creído que los grandes libros te provocan algo, te dejan alguna sensación en el estómago. Pueden ser mariposas, colores, ternura, amor, horror o asco. Este en particular me dejó vacío estomacal. A mi parecer muy recomendable.

 

La Cena

 

Para recordar:

Me pareció apropiado hacer referencia a los pocos momentos gourmet que tiene el libro…vaaaa:

El meñique del maître había señalado en primer lugar mi filete de gallina de Guinea envuelto en una loncha de tocino alemán, y luego había pasado a la guarnición: un montoncito de “discos de lasaña de berenjena con ricota” ensartado en un palillo de cóctel, que más parecía un sándwich club en miniatura, y una mazorca de maíz ensartada en un resorte que, probablemente, servía para coger la mazorca sin mancharse los dedos, pero tenía algo ridículo, o no, ridículo no es la palabra, sino más bien algo que pretendía ser divertido, como un guiño del cocinero o algo por el estilo. El resorte era cromado y sobresalía un par de centímetros por ambos extremos de la mazorca, reluciente de mantequilla. Las mazorcas de maíz no me dicen nada, siempre me ha parecido repulsivo roerlas: es poco lo que comes y mucho lo que se te queda entre los dientes, por no hablar de la mantequilla que te gotea por la barbilla. Además, nunca he conseguido desembarazarme de la idea de que el maíz es, fundamentalmente, comida para cerdos.
Después de que el maître nos hubiera descrito las condiciones ecológicas de la granja donde habían sacrificado la vaca de la que habían sacado el turnedó de Serge y nos hubiese anunciado que volvería después para informarnos acerca de los platos de nuestras señoras, yo le señalé el racimo de bayas

Del Autor, Herman Koch

Herman Koch (Arnhem, 1953) debutó en 1985 con la colección de relatos De Voorbijganger. Ampliamente conocido en la actualidad por sus libros, sus columnas periodísticas y su trabajo de actor y productor en televisión, el salto a la fama internacional le llegó con La cena (Salamandra, 2010), sorpresa editorial del año 2009 en Holanda, escogido Libro del Año y galardonado con el Premio del Público. Su siguiente novela, Casa de verano con piscina (Salamandra, 2012), fue recibida con el mismo entusiasmo por el público y la crítica, que destacó la honestidad y el coraje con que Koch aborda temas de compleja ambigüedad. Desde entonces, se ha convertido en uno de los narradores europeos más provocadores y estimulantes del panorama contemporáneo, y sus libros, cuyos derechos de traducción se han vendido a más de cuarenta idiomas, son un fenómeno internacional.

 

Otras Obras de Herman Koch (en español):

La cena – 2009
Casa de Verano con Piscina – 2011
Estimado señor M – 2014