El Chile

El Chile, Fruto Ancestral

El fin de semana pasado fui al mercado de la Merced, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Como ya les he recomendado, lo mejor es tomar el metro para llegar al lugar. Cuando llegas a la estación La Merced, se abren las puertas del metro y te impregnas del olor a cebolla, cilantro y chile.

Allí mismo, sin salir del vagón te impregnas todo (a)

Imaginen cuando sales de la estación, en medio del mercado.

Amen de los precios bajos (el cuarto de chile habanero en el supermercado está a $65 mientras que allí lo encuentras entre $20 y $25. La frescura y los brillantes colores del producto recién cosechado te hechizan.

Encontré Chiles habaneros anaranjados y verdes, Chile Jalapeño, Chile Serrano y Chile de árbol. La verdad no tenía en claro para que, pero me traje un kilo de cada uno.

El día de hoy se supone que debía de platicar sobre los deliciosos Chiles en Escabeche que hice anoche, abrí varios libros y revistas para documentarme al respecto…y aquí me quedé, con el libro de El Chile, Fruto Ancestral (Artes de México, número 126). En una tarde me lo leí.

 

El Chile, Fruto Ancestral

Autoras: Janet Long, José Francisco Román, Leticia Ivonne del Río, Eduardo Merlo, Iván Pérez Téllez, Salvador Novo, Paco Ignacio Taibo I.
Editorial: Artes de México, número 126
Páginas: 104
Precio: Artes de México Rústica $300.00 mxn, pasta dura $450.00 mxn
Envío gratuito a la CDMX e interior de la república (México) en compras mayores a $500.00MXN.
ISBN: 978-607-461-240-0

Sinopsis:

El chile ha sido uno de los ingredientes esenciales en la cocina mexicana desde tiempos prehispánicos. La adaptabilidad que tiene esta semilla para transformarse en otras variedades y adecuarse a nuevos entornos, los diversos grados de picor, las propiedades medicinales y el trasfondo histórico, cultural y ritual que se ha creado en torno al chile son algunos de los temas que motivan estas páginas. Dichas visiones también se acompañan de refranes, adivinanzas, canciones populares, relatos y textos de misioneros y viajeros del siglo XVI que complementan la riqueza cultural que el chile despierta en nuestro país.

 

¿Por qué en El lugar de Beatriz?

Porque cualquiera que se diga mexicano debería de tener este hermoso ejemplar (los extranjeros también, ya que narra maravillosamente como se propagó tan delicioso vegetal por todo el mundo).

 

Mi opinión (Excelente, Muy bueno, Me gustó-pudo ser mejor, No vale la pena, Muy malo)

Excelente

Es un libro bonito, bien ilustrado, y narrado inmejorablemente.

Yo ya había escuchado que antes de la conquista el chile lo usaban para corregir a los infantes, sin embargo, no sabía que el chile habanero llegó a México después del los españoles. Una de las muchas cosas que aprendí con este tomo.

Cada capítulo está a cargo de un autor, y ¡Que autores!

– Orígenes, rutas y evolución del capsicum, por Janet Long (autora del libro Capsicum y cultura, la historia del chilli. Todo un tratado sobre el Chile, y que fue inspiración para la creación de este tomo.

– El Chile en el mundo prehispánico, por José Francisco Román y Leticia Ivonne del Rio. Nos hablan de los usos que le dieron al chile la sociedad prehispánica (gastronómico, ritual, mágico, educativo, punitivos, agrícolas, medicinales y comerciales. Muy interesante

– El ChilMolli: el abuelo del mole. Eduardo Merlo nos narra el papel que desempeñó el ChilMolli (ceremonial) antes de que apareciera el mole virreinal.

– La fiesta de los chiles en Olinalá Guerrero la narra Janet Long. Y nos cuenta también de otros festejos que se dan en el mismo estado de Guerrero, alrededor del Chile.

– Chiltepín y Chipotle, los condimentos de los muertos. De aquí en adelante ambos chiles tendrán un lugar en mi altar de muertos.

– Metamorfosis del chile transterrado, a cargo de Salvador Novo. Nos narra del largo peregrinar del chile por el mundo después de la conquista y como se fue transformando.

– Por último, el texto de Paco Ignacio Taibo I que nos reta a aventurarnos en un combate con el ardor del picante.

¿quién debería de leer La Improbabilidad del Amor?

Todo el que quiera saber el origen del chile y las primeras muestras de domesticación (en MEXICOOOO, comprobado científicamente, lo narran en el primer capítulo) y su adaptabilidad en el mundo.

 

Algo para recordar

Varios oficios se desarrollaron en torno al chile. Había comerciantes dedicados a la venta de los que eran traídos de regiones lejanas; guisanderas y vendedoras de comida y tortillas donde el picante iba mezclado; vendedoras especializadas en la elaboración de tortillas con chile molido o carne adentro, las cuales se convertían en un delicioso bocado, posiblemente parecido a nuestros taos, sopes y gorditas; otras mujeres, expertas en los guisados, el uso del chile y el jitomate, atrapaban a los comensales con la satisfacción del gusto por lo picante; y hasta el vendedor de atole empleaba en algunos casos chile “para que tenga sabor”. Sobre los comerciantes dedicados a la venta de chile, es revelador un pasaje de la obra de Sahagún: “El mercader de chiles […] vende chiles rojos cuyo sabor no es tan áspero, chiles anchos, chiles verdes que son muy picantes, chiles amarillos, cuitlachilli, tenpilchilli, chichioachilli. Vende asimismo chile de agua, conchilli; vende chile ahumado, chile pequeño, chile de árbol, chile delgado que semeja un escarabajo. Vende chiles picantes de los más tempraneros, aquellos de cola hueca. Vende chile verde, chiles rojos puntiagudos que se dan ya entrado el año, aquellos que vienen de Atzitziuacán, Toch[i]milco, Huaxtepec, Michoacán, Anáhuac, la Huaxteca y la Chichimeca. Por separado venden sartas de chiles, chiles cocinados en una olla, chiles con pescado y chiles con pescado blanco

 

Nota: pst pst a partir de la página 89 viene una sección que narra temas eróticos de los nahuas (y el chile lleva papel protagónico) 👀

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *