Y todo empezó porque nos acordamos del delicioso Pan de Natas que hace muchísimos años mi mamá hacía, y no era el convencional y esponjadito, sino uno de migaja compacta, que se le ponía azúcar por encima antes de hornearlo.

Entonces me di a la tarea de revisar recetarios familiares

Encontré este Pan (que no es el que buscaba) que inundó de un maravilloso aroma todo el departamento.
Se llamará Pan de Natas I, porque sigo en la búsqueda del que se me antojó

Va la receta

Pan de Natas I

Ingredientes:

3 tazas de harina
1 taza de azúcar
1 naranja (rayadura y jugo)
2 cucharaditas de polvos de hornear
1 taza de natas
3 huevos

Procedimiento:

Se baten las natas con el azúcar, se le agregan los huevos enteros, uno por uno.

Añade la rayadura de la naranja.

Luego la harina cernida con los polvos de hornear, alternando con el jugo de naranja.

Si la masa se ve muy espesa, agrega un poco de leche.

Se mete al horno a 200 grados centígrados por 30 minutos.

En mi diplomado de PAN utilizamos un palito de brocheta (compré el mas delgado) para verificar si el pan ya esta listo. Lo introduces, y si sale limpio, ya está.

Cuando pasan los treinta minutos, el pan comienza a inundar de aromas el ambiente. Mis chihuahuitas comienzan a merodear, nerviosas.

Este pan de nata sale esponjoso pero un tanto compacto, excelente para el desayuno mañanero, con una taza de café.

Disfrútalo